Nuestros animales silvestres deben ser protegidos. La lucha contra el tráfico ilegal no solo es tarea del Estado: es en la familia donde se tiene que cambiar el chip, dejar de normalizar la caza y el consumo de especies protegidas, y entender que conservar la vida silvestre es defender nuestro futuro.
El Gobierno Regional de San Martín, a través de la Autoridad Regional Ambiental (ARA), viene intensificando los operativos de control y fiscalización para combatir el tráfico ilegal de fauna silvestre, en un trabajo articulado con la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) y la Policía Nacional del Perú (PNP), con el objetivo de proteger el patrimonio natural y garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental vigente.
En ese marco, la Unidad de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre de Mariscal Cáceres, en coordinación con la FEMA y la PNP, realizó una intervención en el distrito de Campanilla, provincia de Mariscal Cáceres, donde se detectó la tenencia ilegal de productos y/o subproductos de fauna silvestre correspondientes a la especie puma (Puma concolor), considerada especie protegida por la legislación nacional. Como resultado de esta acción, las personas involucradas afrontarán un proceso administrativo sancionador y un proceso penal, conforme a lo establecido por la ley.

De manera paralela, en la ciudad de Moyobamba, la Unidad de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre atendió una denuncia anónima por la presunta comercialización ilegal de fauna silvestre, en coordinación con la Policía Nacional del Perú – Puesto Comando Venceremos, como parte de las acciones preventivas y de control que se ejecutan de forma permanente en la región.
Durante la diligencia, realizada en el restaurante “Punto Selvático II”, ubicado en la carretera a los Baños Termales, las autoridades constataron la presencia de carne de monte, hallándose dos bolsas de polietileno que contenían especímenes de la especie armadillo, en estado ahumado y congelado, presuntamente destinados a su comercialización.
Ambos casos constituyen una grave infracción a la Ley N.° 29763, Ley Forestal y de Fauna Silvestre, y a su reglamento, normativa que prohíbe la caza, transporte, comercialización y tenencia ilegal de productos, subproductos o especímenes vivos de fauna silvestre sin autorización, estableciendo sanciones administrativas y penales para los infractores.
Desde el Goresam se reiteró que estos operativos continuarán de manera sostenida y se hizo un llamado a la ciudadanía a no participar ni tolerar estas prácticas ilegales. Proteger la fauna silvestre no es solo una obligación legal, sino un compromiso ético y cultural, que debe empezar en casa, en la familia, cambiando hábitos y valores para asegurar que las futuras generaciones hereden bosques vivos y especies libres, no solo recuerdos de lo que alguna vez existió.



