Por Willian Gallegos Arévalo
En 1953 era alcalde de la ciudad don Manuel del Carpio Carrión, quien iría a jugar un papel destacado como jefe del Estanco del Tabaco y como un promotor del fútbol tarapotino. La ciudad, todavía de connotación provinciana, casi como que languidecía, pero los cultivos de tabaco y algodón ya tenían preponderancia social y económica en la zona. El ingeniero del Carpio estaba presente en esta ciudad desde 1937 al frente de la entidad y, por razones de trabajo, viajaba por vía área a Moyobamba como se señala en los semanarios de la época. Recordemos que el primer vuelo a Tarapoto se realiza el 10 de agosto de 1937 por lo que el conocido puerto Tingana, de Juan Guerra, deja de ser el lugar de acuatizaje de los hidroaviones que hacían la ruta de Iquitos a Moyobamba y viceversa. En una crónica se recoge el recibimiento que en el puerto Tingana le hicieron al diputado Ulises Reátegui Morey y en hombros le transportaron a Tarapoto. Es que los congresistas de esa época eran gente de calidad y de altísima cultura y formación personal. No eran cualquier manavalque.
Tarapoto era una ciudad todavía de bajo perfil. La intensidad de los cultivos del algodón y del tabaco fue lo que motivó que el gobierno y las empresas privadas sentaran sus reales en esta zona. Casi en forma paralela la actividad ganadera en el Huallaga Central fue de una importancia enorme, desde Pucacaca hasta Bellavista y los valles del Ponaza y del Biavo y fue la justificación para que se construya la carretera marginal de la selva al considerarse al Huallaga Central como la despensa ganadera nacional, que no era poca cosa, periodo de esplendor que duró hasta los años setenta, despareciendo luego cuando es reemplazado por el cultivo del arroz. Las grandes ganaderías de los Arévalo, Reátegui, Trigozo, Ruiz, Urrelo, Valles, Cárdenas, serían historia del pasado. La actividad comercial era también tremenda y los inmigrantes comienzan a llegar.
Pese a esa aparente inercia de esta ciudad, el deporte era la alternativa ante la abulia y la rutina. Luis Segundo “El Puma” Ramírez Vásquez me ha comunicado personalmente cómo se gesta el Club Social Deportivo “Atlético Huracán”. Me cuenta que para redactar el acta tuvieron que recurrir al profesor Medinacelly Cabrera, pues era un maestro muy culto y gran aficionado al deporte. En esa época muchas de las calles de Tarapoto todavía no tenían nombres y la zona urbana no pasaba de cinco cuadras a partir de la plaza. Las casas de la ciudad eran mayormente de crisnejas o palma y solo de los que tenían condiciones económicas los techos de sus casas eran de tejas y el piso ladrillos. Para la época era un avance modernizador tremendo. La última casa de techo de palma existió hasta 1970 cuando la calamina reemplaza a las tejas y a las crisnejas y se presenta el cambio climático en la región ((*). Todas las casas tenían huertas grandes donde reinaba el wingo para fabricar los famosos potos.
Hasta 1953 los únicos equipos tarapotinos, según una fuente del Club Huracán, eran el Boys Tabaconis y el “Sucre”, de La Banda de Shilcayo. Entonces, nos toca ahora historiar al Club Huracán, de larga permanencia en la actividad deportiva en Tarapoto. (Comunicando Bosque y Cultura).



