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Historias de Tarapoto, 61

Por Willian Gallegos Arévalo

El tramo de navegación por el río Mayo, entre Pinto Recodo y Shapaja, constituye uno de los más peligrosos de toda la Amazonía Peruana. Recorrer dicho trayecto toma más de un día de viaje, como pudimos comprobar en nuestras travesías los modernos Balseros Ancestrales. Este río es testigo de la dinámica económica y social de la región San Martín desde mediados de 1850 cuando el tabaco y el algodón se convierten en productos de gran demanda y, por mucho tiempo, el tabaco, especialmente, sería su producto símbolo, especialmente con los famosos “mazos”, en cuya fabricación se especializarían los agricultores del distrito de Morales. Por la zona de Yurimaguas escuché decir que “los mazos (de tabaco) de los tarapotinos son más gruesos y más ricos”.

La economía sanmartinense nunca fue autárquica, como lo demuestran los sombreros de paja toquilla que se producían en Rioja y Moyobamba y que se comercializaban en el Brasil y llegaban a Europa. Era el valor agregado de nuestros recursos naturales. Al ser el cultivo del tabaco muy importante económica y socialmente, el Estado instaló Estancos de Tabaco desde comienzos del siglo XX. En 1920, aproximadamente, se instala en Tarapoto una sede estando a cargo de un ingeniero Gamarra, quien, en octubre de 1925 hizo una visita a Moyobamba para informarse de las posibilidades de su siembra en esa provincia. A Gamarra, en 1935, lo reemplazaría el ingeniero Manuel del Carpio Carrión, quien se mantuvo hasta 1963, cuando el tabaco deja de ser monopolio del Estado.

La particularidad geográfica –clima y factores edafológicos– de todos los pueblos del entonces departamento de San Martín hizo que cada uno de ellos tuviera su propio rol histórico. Por ejemplo, Lamas y Sauce se distinguieron por el café; Juan Guerra, por su ganadería y su fauna gastrópoda, o sea los moluscos o congompes; el Alto Mayo, por sus sombreros de paja toquilla. Antonio Raimondi ilustra bastante sobre la economía sanmartinense de mediados del siglo XIX, que se viene a recuperar en los tiempos actuales cuando el café y el cacao, principalmente, tienen reconocimiento en el mercado extranjero, donde destaca el cacao de origen chazutino, por su aroma y su bello sabor. Estos cultivos están reemplazando al arroz, que se está trasladando a la zona del Aucayacu, en Huánuco.

Las familias ganaderas del Mayo de los años cincuenta se preocuparon para hacer estudiar a sus hijos y esa es la razón por la que adquieren terrenos y casas en Tarapoto. Don Alejandro Sánchez Trigozo, adquiere casi toda la segunda cuadra del jirón Alegría Arias de Morey, cuya inmenso solar sería su centro de operaciones y desde donde estudian sus hijos la educación secundaria y, después, la superior. De este modo, profesionales de origen esterino (Cuñumbuqui) son médicos, odontólogos, oftalmólogos, maestros, abogados, etc., muy reconocidos en los círculos tarapotinos, en una rivalidad cordial entre familias de esa zona, como nos diría. Manuel Eduardo Sánchez Flores. Esta rivalidad fue casi permanente. (Comunicando Bosque y Cultura).

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