Por Willian Gallegos Arévalo
La historia comercial de Tarapoto tendría una particularidad muy especial pues, mientras los foráneos llegan y ponen negocios, los locales se dedicaban a las actividades conocidas como tradicionales, donde no había innovación. En la década del cincuenta aún no estaban abiertas las vías de comunicación y los caminos eran precarios, y la labor de arriero eran heroica. De este modo, la carga que venía de Lima, por el río Huallaga, así como la que se traía de Iquitos y pasaba por Chazuta, en el puerto de Shapaja esperaban los arrieros con sus recuas de cuarenta mulares para trasladar esas provisiones y la mercadería hacia Tarapoto. En 1955 se completa el tramo Juan Guerra –Shapaja, y entran con sus ómnibus don Tomás Jara, Nicolas Sandoval Delgado, Joaquín da Silva y Alejandro Vásquez Gómez.
Si bien incipientes, la actividad industrial en Tarapoto prácticamente se inicia con la elaboración de gaseosas, con don Pedro Santillán Peláez y Otto Tello Torres. Don Pedro instala su fábrica en la primera cuadra del jirón Martínez de Compañón, y que era también su vivienda, a continuación de la antigua iglesia de la ciudad y populariza su marca “Las Delicias”; mientras don Otto, quien tenía su marca “El Dorado” instala la suya en la primera cuadra del jirón San Martín, frente a la conocida Casa Samaniego. En ambas fábricas trabajó mi amigo Carlos La Torre Bartra y él tiene gratos recuerdos de esos años. La escuadra entre las primeras cuadras de las calles mencionadas se convertiría en el centro nervioso de Tarapoto, donde en 1955 se instala la botica La Inmaculada, y quedaba la sede de la entonces oficina de la Supervisión Provincial de Educación. Ya se imaginan el movimiento de ese espacio y que se hace más intenso cuando se instala en ese ángulo, el “Cine Central”.
Fueron foráneos quienes construyeron la modernidad de Tarapoto y sobre este aspecto ya he publicado muchísimas notas, pero en esta serie vamos a exponer agregados a esas historias. Y mientras todo este proceso avanzaba sin freno, porque la ubicación estratégica de Tarapoto lo permitía, el fútbol también seguía su avance alcanzando altos niveles de participación social. Y con respecto al Club “Huracán”, se logró consolidar la institución, siendo presidentes: Francisco La Torre García, Oscar Chávez Zamora, Emilio Mestanza Sánchez (8 veces), Medidenacelly Cabrera Pérez, Adolfo del Águila López, Emnegardo Flores Hidalgo, Carlos Arévalo Rojas, Alfredo Rodríguez, Humberto Mestanza Mestanza, Víctor del Águila Ríos, Manuel Lescano Alva, Carlos Luis García Crossett, Walter Lincoln Rojas Salazar, Abel Cabrera Reátegui, Víctor Manuel Herrera Rodríguez, Salomón Joseph Murrieta, Leónidas Gómez Sandoval, entre otros.
Dejamos por un tiempecito al Club Social Deportivo “Atlético Huracán”, para entrar a recordar a Ricardo Mozombite Pinchi y lo que significó el famoso Club del Boys Tabacones. En efecto, este club llegaría a constituirse como una leyenda que las nuevas generaciones desconocen pero que, indudablemente, marcó una hermosa época del fútbol tarapotino. (Comunicando Bosque y Cultura).



