El clamor por un liderazgo técnico y humano que rescate a la ciudad
Tras años de planes desfasados y una evidente ausencia de autoridad, el exdecano del Colegio de Ingenieros se postula a la alcaldía provincial con una hoja de ruta centrada en la modernización institucional y la seguridad ciudadana.
En la segunda emisión del programa Voces en Vivo, se presentó el exdecano del Colegio de Ingenieros de San Martín, quien hoy asume el reto de postular a la Municipalidad Provincial de Tarapoto bajo la bandera del partido Alianza para el Progreso (APP). Durante la entrevista, el candidato expuso una radiografía crítica sobre el estado actual de la metrópoli, señalando que la ciudad se encuentra en un estado de abandono institucional debido a la falta de liderazgo de la actual alcaldesa y de las autoridades regionales, quienes han brillado por su ausencia en las mesas técnicas donde se debaten soluciones para problemas históricos.
Uno de los puntos más alarmantes revelados por el ingeniero es la desconexión entre la normativa y la realidad. Al indagar en el portal de la Municipalidad Provincial, se hallaron planes de contingencia y normativas desfasadas de los años 2023 y 2024, lo que evidencia un descontrol administrativo. Según el candidato, mientras en instituciones como Provías Nacional se exige una planificación rigurosa desde septiembre para enfrentar el temporal de lluvias, en la comuna local no existe una respuesta preventiva. Esta desidia se refleja en el deterioro de las vías de acceso y en la inoperancia del Instituto Vial Provincial (IVP), que falla en el mantenimiento básico pese a contar con presupuesto.
El aspirante al sillón municipal enfatizó que su decisión de ingresar al «ruedo político» nació de la frustración de ver cómo los esfuerzos de la sociedad civil y los gremios profesionales caen en saco roto.
Recordó que, durante su gestión en el Colegio de Ingenieros, lideró mesas técnicas para abordar el déficit energético regional, la modernización del aeropuerto y la protección de humedales como Ricuricocha, pero encontró una pared en las autoridades que carecen de sintonía con la población. Ante este escenario, propone una reingeniería total del servicio de limpieza pública que incluya equipos de respuesta inmediata para evitar que los residuos sólidos permanezcan días en las calles, además de optimizar el uso de las cámaras de seguridad, que actualmente no cumplen un rol preventivo ni de monitoreo real de 24 horas los 7 días de la semana.
Finalmente, el ingeniero subrayó que la crisis de Tarapoto no es solo de infraestructura, sino de identidad y cultura ciudadana. Hizo un llamado a recuperar el orgullo del Tarapotino, Marolino y Bandino, trabajando de la mano con las juntas vecinales, rondas campesinas, la Policía Nacional y el Ejército. Su propuesta se basa en ejercer un liderazgo articulador que ponga orden en la casa, valore a los personajes que forjaron la historia de la ciudad y transforme a la marca Tarapoto en un modelo de eficiencia donde los servicios básicos funcionen y la autoridad sea, por fin, alguien que escuche y solucione los problemas del vecino.



