La magia en la selva a las pantallas… tenemos mucho por descubrir y contar.
Después de una destacada trayectoria por salas independientes y festivales nacionales e internacionales, la película amazónica Ino Moxo: el sueño del brujo marca un hito poco frecuente para este tipo de producciones al ingresar al circuito de salas comerciales de la selva peruana. Desde este el jueves 29 de enero, el largometraje dirigido por Rodolfo Arrascue se estrenará en Iquitos, Tarapoto y Pucallpa, ampliando su alcance hacia los territorios que inspiran y sostienen su relato espiritual y cultural.
La cinta será exhibida en complejos como Movitime y Multicines Iquitos Cinerama, Cinestar y Cinerama Tarapoto, así como Cinépolis Pucallpa, con funciones previstas en horarios premium entre las 6 y 8 p. m. y de 7 a 9 p. m., cuyos detalles finales serán confirmados por las salas. Este paso representa una conquista simbólica para el cine amazónico, históricamente relegado de los grandes circuitos de exhibición.
El estreno comercial ocurre poco después de que la película fuera distinguida con el Premio APRECI a Mejor Película en el Festival de Cine de Huánuco, reconocimiento que destacó su capacidad para articular una experiencia íntima con la exploración profunda de la sabiduría ancestral amazónica, consolidando su lugar dentro del cine peruano contemporáneo. A ello se suma el Premio a Mejor Película Latinoamericana en el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar 2024, su participación como película de clausura del Festival de Cine Amazónico 2025 en Pucallpa y selecciones oficiales en la Semana de Cine de la Universidad de Lima y el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias.

Filmada en diversas regiones de la Amazonía peruana, Ino Moxo: el sueño del brujo se inspira en la figura del curandero Ino Moxo, también conocido como Pantera Negra, nombre asociado a don Manuel Córdova Ríos. El relato sigue a Javier, interpretado por el actor peruano Claudio Calmet, un hombre asediado por sueños perturbadores y por la cercanía de la muerte, que se interna en la selva en busca de sanación espiritual. En ese viaje, la película revela saberes ancestrales transmitidos por curanderos amazónicos, donde el vínculo entre el ser humano, los espíritus de la naturaleza y el bosque ocupa un lugar central. Uno de los símbolos más potentes del filme es la presencia de una pantera negra real, filmada en plena selva, sin efectos especiales.
“Esta película busca rescatar los conocimientos ancestrales de los curanderos y del bosque amazónico desde su espiritualidad. Es un viaje hacia lo profundo de la selva peruana, una invitación a cuidar al ser más importante de todos: el bosque amazónico”, señala Rodolfo Arrascue, subrayando la dimensión ética y espiritual de la obra.
Concebida y filmada a lo largo de más de diez años en zonas como Loreto, Yurimaguas, Tarapoto, Rioja, Iquitos, Pucallpa y Madre de Dios, la película se construyó en diálogo directo con comunidades matsiguengas, shipibo-konibo, kichwas y kukamas-kukamirias, permitiendo registrar rituales y prácticas que mantienen viva la conexión espiritual con la selva. La obra es una coproducción entre Casa Luz Films (Perú) y Blond Indian Films (Colombia), estudio liderado por Carlos García, reconocido diseñador sonoro del cine latinoamericano. El diseño sonoro, junto a ícaros y cantos ceremoniales grabados en vivo, ofrece una experiencia inmersiva, reforzada por la música original de Jaime Chirif, inspirada en los sonidos del bosque.
“El cine puede y debe generar memoria. En la Amazonía casi no hay escritos; es una cultura oral y visual. Esta película es parte de ese esfuerzo por registrar y preservar un legado”, añade Arrascue, recordando que la Amazonía es hoy una reserva espiritual y ética en un momento histórico marcado por la crisis ambiental y cultural.

Con una duración de 82 minutos, Ino Moxo: el sueño del brujo cuenta con dirección de Rodolfo Arrascue, producción de Javier Salvador, fotografía de Julián Amaru y del propio Arrascue, edición de Jimena Mora y Jorge Pablo Quiroz, sonido de Carlos García y música original de Jaime Chirif.
La magia del bosque amazónico se abre paso en las pantallas comerciales, recordándonos que aún tenemos mucho por descubrir, preservar y contar.



