Cobertura aún es insuficiente en comunidades dispersas; especialistas advierten riesgo de brotes si no se refuerza la inversión pública
En el distrito de Lagunas, provincia de Alto Amazonas, la Semana de Vacunación en las Américas no es solo una campaña, es una carrera urgente contra el tiempo para evitar el retorno de enfermedades que ya habían sido controladas.
En una zona donde el acceso a servicios de salud sigue siendo limitado, cada dosis aplicada marca la diferencia entre la prevención y una posible emergencia sanitaria. Las brigadas de salud continúan desplegadas en comunidades rurales y ribereñas, enfrentando largas distancias, transporte fluvial y condiciones climáticas adversas.
Desde las IPRESS I-1 Huancayo Lagunas, I-1 Tamarate Lagunas, Puesto de Salud I-1 Unión Zancudo e IPRESS Nuevo Mundo Lagunas, el personal sanitario ha intensificado jornadas de inmunización dirigidas principalmente a niños menores de cinco años, gestantes, adultos mayores y población en riesgo.

De acuerdo con datos del sector, en zonas amazónicas como Lagunas, la cobertura de vacunación aún no alcanza niveles óptimos. En algunos sectores rurales, la protección contra enfermedades como el sarampión y la poliomielitis puede estar por debajo del 80%, cuando el estándar recomendado para evitar brotes supera el 95%. Esta brecha deja a cientos de familias expuestas frente a enfermedades altamente contagiosas.
A ello se suma el riesgo latente de enfermedades respiratorias como la influenza, así como el incremento de casos de dengue en la región Loreto, lo que evidencia un sistema de salud que enfrenta múltiples frentes sin el presupuesto ni la infraestructura suficiente.
En ese contexto, el director de la Red de Salud de Yurimaguas, Dr. Jorge Alberto Mercado Seancas, destacó la importancia de sostener estas intervenciones en el tiempo, señalando que: “la vacunación es una herramienta clave para proteger a nuestras comunidades más vulnerables, pero necesitamos mayor respaldo para cerrar brechas históricas en la Amazonía”.
“El acceso oportuno a las vacunas sigue siendo un desafío estructural en la Amazonía”, advierten especialistas, quienes señalan que la dispersión geográfica, la falta de personal permanente y las limitaciones logísticas debilitan la continuidad de las campañas.

Pese a estos obstáculos, el esfuerzo de las brigadas ha permitido avanzar en la protección de la población, llevando no solo vacunas, sino también información y orientación para combatir la desinformación y fortalecer la confianza comunitaria.
Sin embargo, la realidad exige más que campañas temporales. Se requiere una intervención sostenida del Estado. La salud en territorios amazónicos como Lagunas no puede depender únicamente del esfuerzo heroico del personal sanitario. Es urgente que las autoridades regionales y nacionales incrementen la inversión en infraestructura, equipamiento, cadena de frío, transporte y contratación de personal de salud con enfoque intercultural.
Por: Segundo Chuquipiondo



