La defensa de los ríos amazónicos trasciende las fronteras políticas. Cuando las actividades extractivas y la minería ilegal ponen en riesgo una cuenca compartida, la protección del agua, los bosques y los pueblos indígenas demanda una respuesta coordinada, preventiva y responsable de ambos Estados.
El Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís (GTANW) lanzó una firme alerta sobre los riesgos ambientales que enfrenta la cuenca binacional del río Santiago (Kanús) debido al avance de la minería en la frontera entre Perú y Ecuador, situación que, según advirtió, podría comprometer la seguridad hídrica, la biodiversidad y la supervivencia de las comunidades indígenas asentadas en esta estratégica zona amazónica. A través de un pronunciamiento público, la organización solicitó la intervención de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y del Ministerio de Relaciones Exteriores, exhortando al Estado peruano a activar mecanismos diplomáticos, técnicos y de fiscalización que permitan evaluar de manera preventiva los posibles impactos ambientales derivados de las operaciones mineras desarrolladas en territorio ecuatoriano y del avance de la minería ilegal en el lado peruano.
La organización indígena expresó su preocupación por el desarrollo del megaproyecto cuprífero Mirador, operado por la empresa EcuaCorriente S.A. (ECSA) en el sur de Ecuador, señalando que las infraestructuras asociadas a esta explotación, especialmente las relaveras Tundayme y Quimi, almacenan grandes volúmenes de residuos mineros cuya eventual filtración o falla estructural podría afectar el río Zamora, afluente que desemboca en el río Santiago, generando impactos ambientales aguas abajo hasta territorio peruano. Asimismo, el GTANW advirtió que la proyectada ampliación mediante la fase «Mirador Norte» o «Mirador II» incrementaría la capacidad extractiva y, por consiguiente, el volumen de desechos mineros, elevando la presión sobre los ecosistemas amazónicos y los recursos hídricos compartidos por ambos países.

Como parte de sus argumentos, la organización recordó que diversos reportes de monitoreo ambiental han registrado afectaciones vinculadas a la actividad minera en las provincias ecuatorianas de Zamora Chinchipe y Morona Santiago, razón por la cual considera indispensable establecer mecanismos permanentes de vigilancia y monitoreo ambiental en toda la cuenca binacional. Paralelamente, denunció el crecimiento de la minería ilegal con maquinaria pesada en el lado peruano del río Santiago, principalmente en sectores cercanos a la frontera y a comunidades indígenas, actividades que —según sostuvo— vienen provocando deforestación, alteración de los cauces naturales y contaminación por el uso de mercurio, con consecuencias directas para los ecosistemas y la salud de la población.
Frente a este panorama, el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís demandó la apertura de espacios de coordinación entre ambos países y una acción decidida de las autoridades peruanas para investigar los riesgos ambientales asociados a las operaciones mineras transfronterizas, fortalecer la vigilancia en la frontera y garantizar la protección de la cuenca del río Santiago, considerada esencial para la seguridad alimentaria, la cultura y las actividades tradicionales del pueblo Wampís. En su pronunciamiento, la organización enfatizó: «Exigimos un diálogo con respeto mutuo y horizontalidad, única y exclusivamente con las entidades competentes del Estado peruano, para que asuman de una vez su deber constitucional de salvaguardar la frontera y garantizar la pervivencia de la Nación Wampís». Finalmente, reafirmó su compromiso de continuar defendiendo su territorio ancestral y exhortó a las autoridades nacionales a actuar con oportunidad y responsabilidad frente a las amenazas ambientales que podrían afectar una de las principales cuencas amazónicas compartidas entre Perú y Ecuador. Fuente: Inforegión



