La imagen se repite sesión tras sesión en el Consejo Regional de San Martín: sillas vacías, debates tibios a través de una pantalla y una pregunta incómoda que sigue creciendo en el hemiciclo: ¿para qué sirve un consejero que no asiste presencialmente?
Este lunes, en Moyobamba, se desarrolló una sesión extraordinaria del Consejo Regional. De los 15 consejeros, apenas cuatro acudieron de manera presencial, además de la vicegobernadora regional. Los otros 11 participaron virtualmente, optando por la comodidad de sus hogares antes que el debate cara a cara sobre los problemas de la región.
Pero el problema no es solo el ausentismo físico. También está el uso de recursos públicos. Aunque los consejeros no perciben sueldo, sí reciben una dieta de 4,290 soles por sesión y función, lo que ha generado cuestionamientos debido a que la virtualidad se habría convertido en la fórmula perfecta para no asistir físicamente sin dejar de cobrar.
A ello se suman los gastos por viáticos, alquiler de vehículos para supuestas labores de fiscalización y la contratación de asesores y coordinadores con remuneraciones de hasta 3 mil soles mensuales.
Incluso, ya se habrían detectado casos de consejeros que utilizaban vehículos alquilados para “comisiones fiscalizadoras” que nunca llegaban a sus destinos, con contratos de alquiler que alcanzaban los 25 mil soles.
Lo más preocupante es que las reuniones —las pocas que logran reunir quórum— continúan siendo presentadas como “intensos debates”. Sin embargo, surge otra interrogante: ¿qué intensidad puede existir cuando la mayoría prefiere intervenir desde la sala de su casa antes que enfrentar presencialmente las demandas de la población?
Mientras los 11 consejeros ausentes no muestran señales de cambiar esta práctica, la población de San Martín continúa esperando representantes que realmente defiendan sus intereses desde el hemiciclo regional. Por ahora, solo cuatro lo hacen presencialmente. Los demás siguen la sesión desde el botón de “conectar”.
Cada vez son más las voces que exigen el retorno al 100 % de presencialidad en las sesiones del Consejo Regional, especialmente cuando se trata de debatir y fiscalizar el uso de recursos públicos.



