Muchos opinólogos nostálgicos, piden golpe a los militares, para que el Perú se resarce como Estado y la sociedad se encamine por un mejor rumbo.

También piden al presidente disolver al Congreso de la República, tal como hizo Fujimori en el año 1992.

De ocurrir estos supuestos el Perú se haría acreedor a fuertes sanciones, sobre todo económicas por parte de la Organizacion de Estados Americanos y de la Unidad Europea.

Ocurrió cuando Fujimori cerró el Congreso y tuvo que ir a dar explicaciones en la Cumbre de Río de ese año, donde se pidió elecciones congresales.

La debilidad es que esas elecciones legitimizaron al régimen. (JQB)