Es muy probable, querido lector, que seas uno de esos miles de hombres o mujeres de hoy en día, que sienten una inquietud, una inconformidad con el mundo tal como lo ven, y piensas que es necesario un cambio de cosas, incluyendo tu propia vida. ¿Sabes por qué estás aquí en esta vida? ¿Sabes realmente lo que significan tus actos? ¿Conoces la razón profunda y los misterios que encierran la posición de aquellos que parecen felices y poderosos y de los que vegetan en esta tierra?
Seguramente eres de esas personas pues, que quiere saber, que deseas hacer un esfuerzo, que buscas seriamente, porque sientes que “algo existe fuera de este mundo visible, mecánico, automático e insensato”.
En efecto, indudablemente eres uno de esos millones de personas que vibran con la mentalidad propia de esta época, que no se conforman con las ideas anticuadas sobre la vida, concebidas y difundidas hasta ahora, sino que comparten la psicología, o nueva forma de sentir y de pensar, propia del ciclo humano actual:
“El hombre de la nueva era vivencia una inquietud, un constante deseo de retorno, de reencuentro a su principio, a los principios que se manifiestan en la creación (…) a los principios que requiere investigar.” (Ferriz, 1991)
Es para estas personas, aquellos BUSCADORES que están deseosos de saber y ávidos de VIVIR verdaderamente, que se ha abierto nuevamente, las PUERTAS de la milenaria Magna Fraternitas Universalis (@magnafraternitasuniversalis). Esta reapertura, “como es cíclica desde la antigüedad, va a permitir, sin duda alguna, un impulso en el descubrimiento del hombre trascendental.” (Id.)
Ciertamente, esta noble institución mundial es: “un lugar donde cada uno puede venir y encontrar lo que busca: Amistad, fraternidad, instrucción, asistencia, estudio, meditación, documentación, etc.” (Raynaud, 1959) y en donde se posibilita a los estudiantes, buscadores de la verdad de la vida, caminar por el Sendero de la auto-realización, descubriendo las múltiples potencialidades de su individualidad, a través del servicio impersonal a la humanidad, conquistando, de paso, su verdadera estabilidad, su invulnerabilidad y su equilibrio, en otras palabras, alcanzar “la meta de todo ser pensante: la Paz del cuerpo y del espíritu” (Raynaud, 1952)
Así pues, este Sendero del Saber permite acceder a una dimensión superior de experiencias, vivencias y existencia, plena de revitalización anímica e integral de nuestro ser, EL VERDADERO “ELÍXIR DE LA VIDA”, pues es la misma “Conciencia de Vida” (Jñana, Yachay) la construcción de la OBRA que nos toca realizar, descubriendo y cumpliendo la misión que nuestras destrezas nos demandan. Esta dimensión “celestial” de la vida, es bien descrita por el Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares:
“Si en la nueva Era nos priváramos totalmente de todo lo que conlleva la Jñàna [Saber, Yachay, conciencia de vida y de creación], PODRÍA OCURRIR QUE TENGAMOS LA IMPRESIÓN DE NO HABER VIVIDO PLENAMENTE, o de haber confiado o esperado pasivamente en que el mañana nos hubiera deparado las experiencias correctivas que habríamos necesitado, y de ese modo, siempre en equilibrio inestable entre lo que fuimos y lo que queríamos llegar a ser, habríamos seguido un camino incierto HASTA QUE EN LOS DÍAS PÓSTUMOS NOS SORPRENDIERA LA ENFERMEDAD Y LA MUERTE.”
“LA IDENTIFICACIÓN DE LA EXISTENCIA DE UN SER EN SU OBRA que se apodera de lo que le constituye, como un esfuerzo supremo que ha de llevarle de un mínimo a un máximo de vivencia, una tentativa emocionante hacia su meta, algo más directo, más íntimo, más valioso, es la manifestación de un profundo secreto y por ello hay la necesidad de la revelación; ella se hace consciente con la transmisión de enseñanza esotérica para EL ARTE DE REALIZARSE A SÍ MISMO: LA EXISTENCIA SE JUSTIFICA ELLA MISMA por su luz y transmutación alquímica en el “servicio impersonal del más alto ideal”.
“DE SIMPLES ESPECTADORES, LA PLENITUD DE ESTADOS EXISTENCIALES DEL SABER DE LA JÑÀNA NOS PROPORCIONA UNA CONSCIENCIA DE VERDADERA PLENITUD. En la percepción de la realidad, más allá de la ilusión y la desilusión, de la motivación y de la desmotivación, un sentimiento de genuina seguridad interior nos anima y nos encamina hacia nuevos modelos de comunicación.”
“Un panorama de enseñanza imparcial hace que se opere una transformación en la manera de ver las cosas. Así, por medio de esta reeducación práctica, la universalidad de la consciencia va permitiendo la expansión de nuestros estados de comprensión y en vista de que cada quien vive su nivel mental y ésa es su dimensión, EL SENTIDO DE LA VIDA SE VA HACIENDO MÁS VASTO, EQUILIBRADO Y CON MAYOR LIBERACIÓN INTERIOR, lo cual no corresponde solamente a una actitud filosófica sino a una experiencia viviente y funcional hasta la Unión e Identificación Universal.”
El estudio y vivencia de la vasta Literatura de la Magna Fraternitas Universalis: “son obras todas necesarias para las vías prácticas y activas de avance en la Alta Sabiduría, para normar y orientar la disciplina y el desenvolvimiento interior, LA CONDUCTA VERDADERAMENTE EQUILIBRADA, LA UNIÓN DEL SABER Y DEL SENTIR, LA PRÁCTICA DE LA FRATERNIDAD UNIVERSAL, LA LIBERACIÓN DE UNA VIDA ERRÓNEA, EN UNA PALABRA, LA REALIZACIÓN DEL HOMBRE CABAL, DEL HOMBRE TOTAL, DEL HOMBRE UNIVERSAL HACIA LOS CIELOS SIN FIN…”
“La superación de todo cuanto hay de subjetivo en las experiencias personales para transmutarlo en una nueva y más verdadera realidad interior, plantea nuevamente la realización a través de la relación con el mundo y la maestría de la totalidad de la vida (…)” De esta manera: “marchamos hacia una relación de gran plenitud interna y, por ende, hacia una relación más profunda y veraz con nuestros semejantes, depurada de sus contenidos conflictivos.”
Es, en fin: “Un nuevo dinamismo en la Misión a cumplir, una nueva dimensión de vida, un dilatarse los horizontes hasta abarcar el universo para concretizar las leyes y establecer hechos concretos y descubrir el hombre trascendental, mediante el saber y la acción inquebrantable.”



