La obra debía entregarse en octubre del año pasado, pero persisten dudas sobre su avance, ampliaciones de plazo y falta de información oficial.
La ejecución del proyecto de captación de agua de Juninguillo, anunciado como una de las principales soluciones al histórico problema de abastecimiento de agua potable en Moyobamba, atraviesa hoy uno de sus momentos más críticos. Aunque la obra debía ser entregada en octubre del año pasado, persisten dudas sobre su verdadero avance, el incremento del presupuesto y las ampliaciones de plazo solicitadas por la empresa contratista, además de la falta de información clara por parte de las instituciones responsables.
Para conocer la posición de la sociedad civil frente a esta situación, José Flores, representante del colectivo ciudadano Moyobamba 500, dialogó con Interactiva Radio de Moyobamba, donde expresó su preocupación por la incertidumbre que rodea al proyecto. Según explicó, desde que se anunció la construcción del sistema de captación en Juninguillo, la población mantuvo grandes expectativas de que la obra se ejecutara y culminara dentro de los plazos previstos, pero con el paso del tiempo la falta de información sobre su avance ha generado creciente preocupación.

Flores recordó que el año pasado se conformó un comité de vigilancia ciudadano para realizar visitas mensuales y supervisar el progreso de la obra; sin embargo, este grupo terminó disolviéndose debido a la falta de facilidades por parte de la empresa ejecutora para entregar documentación y permitir el seguimiento correspondiente. A su juicio, esta situación evidencia una responsabilidad directa del Proyecto Especial Alto Mayo (PEAM), entidad ejecutora dependiente del Gobierno Regional de San Martín, que —según afirma— no está informando a la ciudadanía sobre el estado real del proyecto.
De acuerdo con la información conocida por la sociedad civil, el proyecto ni siquiera habría alcanzado el 50 % de avance, lo que incrementa las dudas sobre su culminación. Además, recordó que ya el año pasado se mencionaba que la obra no estaría lista en 2025 ni en 2026, sino recién en 2027, lo que confirmaría los retrasos en su ejecución.
El representante de Moyobamba 500 sostuvo que el PEAM debería informar públicamente a la población sobre el estado de la obra, convocando a medios de comunicación e instituciones técnicas como el Colegio de Ingenieros de Moyobamba para verificar su avance, ya que —según señaló— la población tiene derecho a conocer si el proyecto continúa en ejecución o si presenta paralizaciones.

La preocupación ciudadana se agrava porque muchas familias continúan enfrentando problemas de abastecimiento de agua potable en distintos sectores de la ciudad. Según Flores, esta situación también involucra a la EPS Moyobamba, empresa responsable del servicio, que —indicó— tampoco informa con anticipación sobre los cortes de agua ni sobre los planes de contingencia para atender a los usuarios afectados.
A ello se suma el malestar generado por las obras de sectorización del sistema de agua, vinculadas al mismo proyecto, que implican cambios de tuberías e intervenciones en diferentes calles de la ciudad. Según el representante ciudadano, estos trabajos tampoco se comunican adecuadamente a los vecinos, generando en algunos casos congestión vehicular y riesgos para conductores y peatones, como ocurrió recientemente en el jirón Trujillo, cuadra 3, donde se registró un accidente debido a desvíos improvisados.
Finalmente, Flores señaló que existe el compromiso de la Municipalidad Provincial de Moyobamba de corregir hasta mayo el deterioro de las pistas afectadas por estas obras, donde las lluvias han generado huecos profundos que representan un riesgo para la población. Sin embargo, insistió en que el principal problema sigue siendo la falta de información oficial, ya que —según afirmó— la población necesita saber qué ocurre realmente con el proyecto Juninguillo y con el servicio de agua en Moyobamba.



