Intervenciones de esta magnitud deberían repetirse de manera sistemática en todas las cárceles de la región San Martín y del país para frenar la impunidad tras las rejas.
Las paredes del Establecimiento Penitenciario de Moyobamba no son lo suficientemente altas ni sus cerrojos lo bastante firmes como para impedir que el crimen siga respirando con total impunidad en su interior.
El pasado viernes, 21 de agosto, lo que debía ser un recinto de readaptación social quedó al desnudo tras un operativo preventivo conjunto liderado por el Ministerio Público, a través de la Fiscalía de Prevención del Delito de Moyobamba, junto a la Policía Nacional del Perú y el Instituto Nacional Penitenciario (INPE). Sin embargo, detrás del despliegue de las fuerzas del orden queda una interrogante lacerante que la ciudadanía exige responder: ¿cómo entra la droga y cómo ingresa equipo de comunicación a un penal presuntamente vigilado? Que se investigue caiga quien caiga.
Durante las acciones de control, la fiscal provincial Olga Uberlith Salazar Delgado, al mando de los fiscales adjuntos provinciales Marco Ramírez Casusol y Lorena Díaz Adanaque, irrumpió en los patios, celdas y áreas comunes del Pabellón 02. Lo hallado en los rincones de este sector evidencia la escasa severidad en los filtros de acceso: se incautaron 84 envoltorios de papel que contenían una sustancia parduzca pulverulenta, identificada preliminarmente como pasta básica de cocaína (PBC), además de objetos prohibidos que incluyeron una máquina profesional de tatuar y diversos elementos punzocortantes. Este hallazgo no solo confirma el libre tráfico de estupefacientes en los pabellones, sino también la flagrante vulneración de los protocolos que prohíben el ingreso indebido de equipos y sistemas de comunicación, herramientas clave con las que a menudo se coordinan delitos hacia el exterior.
Todo el material confiscado fue puesto a disposición de las autoridades para las diligencias correspondientes, notificando a la Fiscalía Penal de Turno y sentando la providencia en la Comisaría de Uchuglla. Si bien las autoridades fiscales formularon exhortaciones y recomendaciones directas al director del Establecimiento Penitenciario de Moyobamba para intensificar de manera urgente los controles en las puertas de ingreso, las simples advertencias resultan insuficientes ante una realidad corruptela que se repite. Es imprescindible una investigación exhaustiva y transparente que identifique la cadena de complicidades, sancione a los responsables y garantice la seguridad ciudadana tanto dentro como fuera de los penales.



