En tiempos electorales y de crisis institucional, la capacitación se vuelve un acto de defensa del territorio: tenemos que capacitarnos para fiscalizar, sostiene el nuevo presidente regional rondero.
La asunción de Newton Vázquez Hernández, presidente regional de la Central Única Regional de Rondas Campesinas de la Región San Martín, marca un punto de inflexión en la vida orgánica rondera. Tras haber ejercido hasta el 10 de enero la presidencia provincial de Tocache, Vázquez explica que el relevo fue estrictamente estatutario, reafirmando que la ronda no depende de una persona sino de una trayectoria histórica que trasciende a sus dirigentes. “Uno asume activos y pasivos, aciertos y desaciertos, y sigue adelante”, resume, dejando claro que cada liderazgo aporta un estilo, pero no altera la esencia de una organización milenaria.
En ese horizonte se inscribe la creación de la Escuela Regional Francisco Izquierdo Ríos, dirigida a presidentes provinciales, distritales, sectoriales y de base, y el lanzamiento del proyecto educativo PROFERROCA, un programa de seis meses y tres niveles que busca formar ronderos con conocimiento del estatuto, la justicia rondera, la teoría básica y el funcionamiento del Estado. El objetivo, subraya Vázquez, no es protestar por protestar, sino saber luchar, planificar cuándo iniciar y cuándo terminar una acción, y hacerlo con argumentos frente a cualquier nivel de gobierno. “Nada acto se puede hacer si no hay educación”, insiste, citando el ejemplo de María Téllez, símbolo de cómo la formación puede garantizar transparencia y frenar la corrupción que cada cuatro o cinco años convierte los recursos públicos en botín.

El enfoque cultural atraviesa todo el proceso. En una región diversa como San Martín, el derecho consuetudinario se sostiene en los usos y costumbres de múltiples nacionalidades culturales. Por eso, el 2026 ha sido declarado por la organización como el “Año de la Consolidación de la Cultura del Rondero en la Región San Martín”, una apuesta por profundizar el conocimiento del territorio y su realidad. Datos del Plan de Desarrollo Concertado de la Región San Martín muestran que la región aporta más del 2 % del Producto Bruto Interno nacional y concentra enormes reservas de agua dulce, con 53 mil hectómetros por año en la zona sur y 13 % en el Alto Mayo, cifras que contrastan con una realidad alarmante: más del 64 % de la población carece de servicio básico de agua, pese a que el recurso discurre por las comunidades.
La crítica es directa y sin matices. Para Vázquez, esta paradoja se explica por la incapacidad y corrupción de los gobiernos locales y regionales, electos democráticamente desde 2012 pero incapaces de articular una verdadera conciencia de servicio público. “Muchos pugnan por llegar al cargo para enriquecerse”, afirma. De allí la urgencia de formar ronderos que conozcan la estructura del Estado, el presupuesto público y los mecanismos de control, para fiscalizar a alcaldes, regidores, consejeros y gobernadores.

En ese marco, la denuncia contra el alcalde de Tocache ocupa un lugar central. El histórico proyecto de saneamiento de agua y desagüe, iniciado en la gestión del exalcalde David Arévalo en 2007, se ha convertido —según las rondas— en un “caballito de batalla” electoral que nunca se concreta. El actual alcalde provincial de Tocache, presentado como técnico y no político, es cuestionado por reproducir prácticas del pasado y por mantener una gestión enfocada en cemento, fierro y ladrillo, donde circula más dinero público, descuidando el tema ambiental y evitando pronunciarse sobre la minería en Shunté. Aunque se reconoce como un logro la instalación de una sucursal de la Biblioteca Nacional del Perú en Tocache, con más de 1,400 libros, las rondas advierten que ello no compensa los graves problemas de fondo.
El cuestionamiento se extiende al ámbito regional y nacional. Las rondas han anunciado una conferencia de prensa este lunes 9 en Tarapoto para denunciar presuntos hechos de corrupción en el mantenimiento de 450 kilómetros de la carretera Fernando Belaunde Terry, desde Tarapoto hasta Tingo María. Según Vázquez, en apenas cuatro meses ya se habría cobrado 14 millones de soles de un total de 202 millones, con la presunta participación de funcionarios de PROVÍAS en Tarapoto, en convivencia con el consorcio ejecutor. “Ese es un aspecto fundamental que estamos empezando a fiscalizar”, advierte.
El mensaje final es claro y contundente. Las rondas campesinas, como la única organización con vida orgánica cotidiana en la región, apuestan por ordenar la casa desde la cultura, rescatar sus buenas experiencias y profundizar una fiscalización informada y permanente. En un contexto de amenazas hídricas, corrupción estructural y campañas electorales, la consigna se vuelve ética y política a la vez: prepararse para fiscalizar es prepararse para defender el territorio y el futuro de San Martín.



