El primer caso confirmado en Soritor, en un niño de cuatro años con esquema de vacunación incompleto, coloca a San Martín dentro del mapa de la expansión del sarampión en el país.
El sarampión ya tiene presencia confirmada en San Martín. El primer caso fue identificado en Soritor, provincia de Moyobamba, en un niño de cuatro años que no tenía completo su esquema de vacunación. El diagnóstico fue comunicado el 8 de septiembre por la Dirección Regional de Salud (Diresa) San Martín, luego de que el menor presentara fiebre alta, ojos enrojecidos y secreción nasal.
Ante estos síntomas, la familia acudió de emergencia a un hospital de EsSalud, donde las evaluaciones permitieron confirmar el contagio. La situación activó los mecanismos de vigilancia sanitaria para identificar posibles contactos y verificar la protección mediante las vacunas.
En Soritor, la respuesta comenzó con el desplazamiento de ocho equipos de vacunación, que recorrerán la zona para identificar personas con síntomas compatibles con la enfermedad y revisar las tarjetas de vacunación, especialmente entre los niños y grupos desprotegidos.
Además, los establecimientos de salud cercanos fueron puestos en alerta ante la eventual aparición de nuevos casos.
El primer caso de San Martín ocurre mientras el país enfrenta un incremento de contagios. Según el reporte mencionado del Ministerio de Salud (Minsa), el Perú registra 1.929 casos confirmados de sarampión durante este año.
Ante este escenario, las autoridades refuerzan la vacunación y la vigilancia epidemiológica para evitar la propagación de la enfermedad. Las familias deben revisar las tarjetas de vacunación, completar las dosis pendientes y acudir a los establecimientos de salud ante la aparición de síntomas sospechosos.
La Diresa San Martín, los establecimientos de salud, las municipalidades, las instituciones educativas y las familias cumplen un papel clave en la detección oportuna y prevención de nuevos contagios.
El reto para la región es contener el primer caso y evitar una cadena de transmisión. La vacunación constituye la principal herramienta de prevención frente al sarampión.



