El cambio climático ya no es un escenario futuro. La prevención, la reforestación y una mejor gestión del territorio serán decisivas para reducir los impactos sobre la población y la Amazonía.
La Amazonía peruana se encamina hacia un escenario de menores lluvias, temperaturas superiores a lo normal y una mayor probabilidad de estrés hídrico e incendios forestales, advirtió el especialista en previsión climática de la Subdirección de Previsión Climática (SPC) del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI), Javier Chiong Ravina, quien explicó que las condiciones previstas responden a la influencia del Fenómeno El Niño del Pacífico Central, el calentamiento del océano Atlántico y los efectos cada vez más evidentes del cambio climático.
En entrevista con Voces, el especialista explicó que actualmente se desarrolla un evento de El Niño, aunque aclaró que existen dos modalidades. Una es el denominado Niño Costero, cuyos efectos impactan principalmente la costa norte y parte de la sierra sur del país. La otra es el Niño del Pacífico Central, conocido internacionalmente como Niño Global, cuya influencia alcanza a diferentes regiones del planeta, incluida la Amazonía.

«Este Niño comenzó a influir desde mayo y lo que estaría generando son condiciones entre normales y más secas para la Amazonía«, explicó.
Precisó que los pronósticos climáticos estacionales se elaboran en base a probabilidades, por lo que el escenario más probable apunta a un déficit de lluvias, especialmente durante la primavera y el verano.
«No esperamos una temporada muy lluviosa. Lo más probable es que las precipitaciones se mantengan entre normales y por debajo de lo normal«, sostuvo.
A este panorama se suma otro factor determinante: el comportamiento del océano Atlántico. Cuando sus aguas presentan temperaturas más cálidas de lo habitual, también favorecen condiciones secas sobre la Amazonía.
De acuerdo con el especialista, la mayor certeza de estos pronósticos corresponde al periodo comprendido entre finales de septiembre, octubre y los meses siguientes.
Mayor riesgo de incendios y estrés hídrico
Ante un escenario de lluvias deficitarias, Javier Chiong Ravina señaló que aumenta la probabilidad de presentarse estrés hídrico, incendios forestales y una mayor cantidad de días con brillo solar y temperaturas elevadas.
Sin embargo, aclaró que ello no significa que dejará de llover.
«Las lluvias continuarán presentándose, pero serán menos frecuentes y menos intensas de lo habitual. No se esperan precipitaciones fuertes durante esta temporada«, precisó.

Información para prevenir desastres
El especialista indicó que el SENAMHI comparte permanentemente sus informes técnicos y pronósticos con el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED), además de diferentes sectores del Estado y gobiernos regionales y locales.
Recordó además que toda la información climática generada por la institución es de acceso público y puede ser consultada por cualquier ciudadano mediante los informes técnicos mensuales, trimestrales y los escenarios climáticos de verano publicados por el organismo.
San Martín sigue siendo vulnerable
Consultado sobre la situación de San Martín, una de las regiones con mayor pérdida de bosques de la Amazonía y donde continúan registrándose problemas de erosión de suelos y movimientos en masa, como lo ocurrido en el centro poblado Eladio Tapullima, en la provincia de El Dorado – Sisa – el especialista destacó la importancia de acercar la información climática a los agricultores.
Recordó que participó recientemente en una Mesa Agroclimática, donde compartió los pronósticos con productores, especialmente del cultivo de café, quienes dependen directamente del comportamiento de las lluvias para planificar sus campañas agrícolas.
Respecto a los deslizamientos, advirtió que incluso en temporadas relativamente secas pueden registrarse lluvias aisladas capaces de provocar emergencias.
«Aunque llueva menos, pueden ocurrir precipitaciones que erosionen los suelos y generen movimientos en masa. Por eso es indispensable seguir las recomendaciones del INDECI y del CENEPRED«, enfatizó.

La adaptación ya no puede esperar
Para Javier Chiong Ravina el cambio climático dejó de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad que exige acciones inmediatas.
Entre las principales medidas destacó la necesidad de reforestar, recuperar la cobertura vegetal y promover un mejor uso del suelo, ya que los bosques ayudan a conservar la humedad, estabilizan los terrenos, reducen la erosión y contribuyen a regular la temperatura.
Asimismo, recomendó que autoridades, agricultores y población en general tomen en cuenta los pronósticos de temperaturas por encima de lo normal previstos para San Martín, a fin de fortalecer las acciones de prevención frente a incendios forestales, deslizamientos y otros eventos asociados a la variabilidad climática.
«El escenario que observamos es de condiciones deficitarias de lluvia; sin embargo, eso no elimina la posibilidad de precipitaciones puntuales capaces de ocasionar emergencias. La prevención seguirá siendo la principal herramienta para proteger vidas y reducir los impactos del cambio climático«, concluyó el especialista del SENAMHI.



