Meister Inuma Pérez, sobrino del líder indígena y defensor ambiental Quinto Inuma Alvarado, acudió ayer a la sede del Poder Judicial para rendir su testimonio en el juicio oral que se sigue contra los presuntos responsables del asesinato ocurrido el 29 de noviembre de 2023. Durante su declaración, el joven relató con detalle los momentos previos, durante y después del ataque que terminó con la vida del dirigente de la comunidad nativa Santa Rosillo de Yanayacu.
Según su testimonio, aquel día aproximadamente a las cinco de la tarde se desplazaban por vía fluvial en una embarcación con dirección a su comunidad cuando, cerca de una hora de llegar a su destino, se toparon con un tronco atravesado en el río que les impedía continuar el trayecto. Al descender para retirar el obstáculo, fueron sorprendidos por sujetos armados que se encontraban ocultos en la zona y que empezaron a disparar contra ellos.
Los atacantes se encontraban ubicados en la margen izquierda del río, mientras que la familia intentó escapar por la margen derecha, lo que evitó que fueran alcanzados por los agresores. Sin embargo, los disparos impactaron en el cuerpo de Quinto Inuma y también dejaron herida a una de las tías del testigo, quien recibió impactos de perdigones durante el ataque.
Meister Inuma relató que vio cómo su tío cayó gravemente herido tras los primeros disparos. A pesar de ello, los atacantes continuaron disparándole cuando ya se encontraba en el suelo. Indicó además que el cuerpo del líder indígena fue arrastrado por la corriente del río por más de cien metros hasta quedar atrapado entre la vegetación en una zona cercana a la orilla.
Para salvar su vida, el joven contó que tuvo que esconderse dentro del agua, donde permaneció aproximadamente una hora tratando de respirar lentamente al salir a flote solo su nariz para no ser descubierto por los atacantes. Cuando el peligro disminuyó, logró salir del lugar y corrió hacia el poblado más cercano para pedir ayuda y alertar a los comuneros sobre lo sucedido.
Actualmente, Meister Inuma asegura que las secuelas del ataque han afectado su salud, especialmente en el aspecto emocional y nervioso. Señala que desde aquel día sufre constantes sobresaltos, dificultades para dormir y temor permanente, por lo que solicita apoyo de profesionales de la salud que puedan ayudarlo a tratar el trauma que dejó la violenta muerte de su tío. Por: Hugo Anteparra



