Stephen William Hawking (1942- 2018). Uno de los científicos más influyentes del siglo XX dejó una frase que cobra especial importancia en una sociedad individualista que no mira más allá de lo cercano “Somos solo una raza avanzada de monos en un planeta menor de una estrella muy normal”
Recibió doce doctorados honoris causa Stephen William Hawking. Fue un físico teórico, astrofísico, cosmólogo británico. Junto a Roger Penrose aportó teoremas sobre la relatividad general y la predicción teórica de que los agujeros negros emitirían radiación. Recibió doce doctorados honoris causa y fue galardonado con la Orden del Imperio Británico (grado CBE) en 1982. Estuvo casado en dos ocasiones y tuvo tres hijos. Antes de su primer matrimonio, con veintiún años, se le diagnóstico esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que lo dejó casi completamente paralizado.
“Somos solo una raza avanzada de monos”
La afirmación de Stephen Hawking tiene un significado preciso. Al describirnos como “una raza avanzada de monos”, alude directamente a la teoría de la evolución: el ser humano es fruto de un proceso biológico, no una entidad separada de la naturaleza. Nuestra inteligencia nos distingue, pero no nos convierte en algo ajeno al resto de especies.
“En un planeta menor de una estrella muy normal”
La segunda parte de la frase refuerza esa idea desde la astronomía. La Tierra no ocupa
un lugar privilegiado en el universo. Orbita una estrella corriente, situada en una galaxia entre miles de millones. Stephen Hawking nos recuerda así, que desde el punto de vista cósmico, nuestra posición es modesta. No somos el centro de nada. La ciencia, al revelar nuestra posición real, nos debería servir para fomentar una actitud más prudente y menos arrogante.
Una advertencia a considerar con urgencia.
El mensaje de Stephen Hawking tiene eco en la sociedad actual. Pide revisar la relación con el planeta. Si la Tierra es nuestro único hogar conocido y ocupa un lugar insignificante en el universo, su conservación se convierte en una prioridad absoluta. El deterioro ambiental o el cambio climático no son problemas abstractos, sino amenazas directas a nuestra supervivencia. Con la frase nos advierte: Si compartimos un mismo planeta pequeño en un universo inmenso, las divisiones políticas pierden peso frente a los desafíos globales como pandemias, crisis energéticas o riesgos tecnológicos. Propone además ampliar horizontes y estudiar la posibilidad de establecer presencia humana más allá de la Tierra. No como una huida, sino como una estrategia a largo plazo.
Urge madurez colectiva para actuar con inteligencia
La frase encierra una doble lección a nivel interior. Invita a la humildad, al considerar que no somos el centro de nada y nuestra existencia es frágil en términos cósmicos. Por otro lado, exige madurez colectiva para actuar con inteligencia. Si somos la única
especie conocida capaz de comprender el universo, también somos responsables de cuidar el planeta que habitamos. Insistió que la exploración espacial forma parte de esa estrategia de supervivencia, como una manera de diversificar el futuro de la humanidad. Su mensaje principal segue siendo el mismo: entender nuestro lugar real en el universo es el primer paso para actuar con inteligencia.
Fuentes consultadas:
Google. La Razón. https://www.larazón.es
Google. Wikipedia. https://www.wikipedia.org.
Google. Historia National Geographic. https://www.nationalgeographic.com



