“Queremos conservar ese legado y, en San Martín, tenemos mucho por hacer”
Entrevista: Beto Cabrera Marina
Para el 2026, el horizonte de Laboratorio Takiwasi se proyecta como la continuidad responsable de todo lo alcanzado en 2025, un año marcado por premios y reconocimientos que hoy representan no solo un logro, sino un compromiso. Así lo explica Gary Saucedo, quien remarca que esos galardones deben traducirse en impacto real: más comunidades, más asociaciones y una presencia sólida que ponga en valor la identidad amazónica, especialmente la samartinense. El gran objetivo es consolidar una representación cultural y de imagen en Lima, entendida como el principal mercado creativo nacional, donde cada producto desarrollado junto a asociaciones de mujeres sea un verdadero embajador cultural. No se trata únicamente de lo medicinal, sino de todo lo que existe detrás: el trabajo en campo, el potencial turístico, la biojoyería, las artesanías y, sobre todo, la historia que cada comunidad quiere contar. Así, los productos que lleguen a los anaqueles limeños serán el puente entre el consumidor urbano y la cultura amazónica de San Martín, una auténtica puesta en valor de los recursos de la Amazonía.


La identidad atraviesa todo el discurso. Para Gary Saucedo, si los propios samartinenses no reconocen el valor de lo que los rodea, difícilmente podrán transmitirlo fuera. “Primero se ama lo que se conoce, se respeta lo que se conoce y se siente orgullo por lo que se conoce”, señala. Desde esa convicción, Laboratorio Takiwasi ha venido fortaleciendo, en los últimos años, un proceso de reconexión cultural que interpela tanto a las comunidades como a la sociedad urbana. Aunque Saucedo se reconoce lambayecano, afirma que su familia —su esposa y sus hijos samartinenses— posee un conocimiento profundo sobre plantas medicinales y saberes tradicionales, un patrimonio que no puede perderse. La transmisión de ese conocimiento a las nuevas generaciones es, para él, una lucha personal y colectiva.
El trabajo con las comunidades nativas es otro pilar fundamental y exige un enfoque distinto. No se trata de imponer ritmos, procesos ni proyectos externos, sino de caminar al ritmo de las comunidades, respetando su cosmovisión cultural, espiritual y energética. En especial, el trabajo con mujeres indígenas demanda sensibilidad: ellas son el corazón del hogar, cuidan a los hijos, el cultivo y el territorio. Por eso, Takiwasi apuesta por el empoderamiento progresivo, donde las propias mujeres identifican sus necesidades —desde un área de cultivo tecnificada hasta una planta básica de procesamiento— y deciden cuándo y cómo avanzar. No hay fórmulas mágicas ni cronogramas impuestos; hay respeto, paciencia y amor por lo que se hace.
En materia de innovación, el 2026 traerá hitos importantes. Laboratorio Takiwasi lanzará la primera línea de gomitas amazónicas elaboradas con plantas medicinales. Ya se encuentra en desarrollo la gomita de aguaje, proveniente de comunidades achuar de la selva peruana, así como la gomita de chancapiedra. A ello se sumará la gomita de pasiflora, enfocada en el manejo del cortisol, y, en paralelo, una bebida carbonatada a base de pasiflora que llegará al mercado nacional.
Los reconocimientos obtenidos en 2025 han abierto nuevas puertas y confirmado el rumbo estratégico. Takiwasi trabaja con un plan estratégico de cinco años, donde la sostenibilidad financiera y cultural orienta la apertura de mercados. El mercado europeo sigue siendo prioritario por su exigencia en trazabilidad y por el interés real en conocer quién produce y cómo se produce. Sin embargo, el 2026 marcará el inicio del trabajo con el mercado estadounidense, que demanda productos adaptados a su cultura de consumo. De allí nace la apuesta por las gomitas, pensadas para un público que busca practicidad sin perder el valor del origen.


La trazabilidad y la sostenibilidad son conceptos centrales. Gary Saucedo lo ejemplifica con la sangre de grado: extraerla mediante cortes agresivos ofrece una ganancia inmediata, pero mata al árbol; en cambio, técnicas responsables reducen el rendimiento a corto plazo, pero garantizan producción sostenida en el tiempo. Esa lógica resume la filosofía de Takiwasi: no ganar todo hoy, sino asegurar el mañana. Un plan estratégico a cinco años permite tomar decisiones que cuidan el bosque y fortalecen la economía local de manera constante.
La Amazonía está rodeada de recursos de alto valor nutritivo y medicinal aún poco explorados. Saucedo menciona el caso del mango: mientras el fruto es ampliamente aprovechado, la hoja de mango, rica en terpenos —compuestos presentes también en el limón, el maracuyá o el cannabis—, suele desecharse pese a su enorme potencial. El desarrollo de nuevos productos depende, afirma, de innovación e investigación, pero sobre todo del conocimiento ancestral. Las comunidades conocen las plantas y sus usos; el verdadero valor no está solo en la biodiversidad, sino en la sabiduría de los pueblos indígenas que la han protegido durante generaciones.
Así, Laboratorio Takiwasi avanza hacia el 2026 con una visión clara: innovar sin depredar, crecer sin perder la esencia y demostrar que el desarrollo económico puede ir de la mano con el respeto profundo a la naturaleza, la cultura y el conocimiento ancestral de los pueblos amazónicos.
Dato
Innovación investigación, estamos rodeados de plantas, hay de plantas que no conocemos como personas citadinas no las conocemos, pero las comunidades sí conocen y para qué sirve. Entonces el valor está en el conocimiento de las personas, de nuestros ancestros.



