Una apuesta por integrar biodiversidad, educación ambiental y desarrollo económico marca la agenda del II Congreso de Turismo Sostenible en Tarapoto.
En un contexto donde la riqueza natural de la Amazonía peruana enfrenta crecientes amenazas, el presidente de la Cámara de Comercio, Turismo y Producción de San Martín – Tarapoto, Warren Pérez Barrera, plantea una visión clara: el turismo sostenible no solo debe promoverse, sino convertirse en un eje estratégico para el desarrollo económico regional. Bajo esa premisa, la Cámara de Comercio, Turismo y Producción de San Martín – Tarapoto impulsa el II Congreso de Turismo Sostenible, un espacio que busca articular promoción, conservación, sostenibilidad y educación ambiental.

“Buscamos generar espacios donde se combine la promoción con la conservación y la sostenibilidad”, señala Pérez Barrera, destacando que la región posee una extraordinaria biodiversidad que debe convertirse en materia prima para generar divisas sostenibles sin comprometer los ecosistemas. En esa línea, el congreso se estructura en tres ejes principales: turismo de naturaleza, turismo gastronómico y turismo de bienestar, pilares que reflejan el potencial integral de San Martín.
El turismo de naturaleza se sustenta en la vasta biodiversidad regional, mientras que el turismo gastronómico cobra fuerza gracias al uso creciente de productos orgánicos y locales por parte de empresarios afiliados. Por su parte, el turismo de bienestar ya muestra avances concretos con iniciativas como Takiwasi, Bosque Guardián y Tambo Ilusión, experiencias que no solo promueven la salud integral, sino también modelos de economía circular vinculados a comunidades indígenas como las Awajún.
Uno de los ejemplos más reveladores proviene del trabajo directo en campo. Pérez Barrera relata que en comunidades amazónicas se conservan aproximadamente 800 hectáreas de bosque, donde habita una especie de rana endémica, lo que ha despertado el interés del turismo científico internacional, particularmente en áreas como la herpetología. “Ahí hay una oportunidad concreta de turismo especializado que genera ingresos y al mismo tiempo protege el ecosistema”, enfatiza.

Sin embargo, el panorama no es del todo alentador. El dirigente advierte que las áreas naturales protegidas están seriamente amenazadas, y cuestiona la coexistencia de políticas nacionales extractivas lo que contradice los esfuerzos por consolidar un modelo sostenible. En ese sentido, el congreso también se plantea como un escenario de debate político y técnico, donde estos temas puedan ser discutidos abiertamente.
Otro punto crítico es la ausencia de educación ambiental en el sistema formativo. “Eso es lo que nos falta”, afirma con énfasis, señalando que este componente no está suficientemente integrado en los niveles primario, secundario ni superior, ni tampoco en muchas empresas privadas. Para el líder gremial, incorporar este enfoque podría ser el punto de quiebre que permita a la región “despegar” en términos de sostenibilidad.
Desde la Cámara, se insiste en que el turismo no debe entenderse como una actividad aislada, sino como una cadena de valor integral que involucra a artesanos, transportistas, hoteles, restaurantes y comunidades locales. “Muchas veces se promueve un turismo que consume y destruye”, advierte, diferenciándolo del modelo que buscan impulsar, orientado a proteger los recursos naturales mientras genera desarrollo económico.

El dirigente también cuestiona la desconexión entre el sector público y privado, especialmente en temas como la Zonificación Económica y Ecológica (ZEE), cuya actualización aún no logra traducirse en políticas claras y aplicables. “Las agendas muchas veces son totalmente diferentes”, señala, aunque reafirma que continuarán “tocando puertas” para alinear esfuerzos.
En un año preelectoral, el congreso adquiere además un matiz político. La Cámara ha extendido invitaciones a diversos actores para que presenten sus propuestas y, sobre todo, escuchen a los verdaderos protagonistas del territorio. “Nunca le han preguntado al actor principal”, critica Pérez Barrera, en referencia a las comunidades amazónicas, muchas de las cuales —según afirma— nunca han recibido la visita de autoridades, conservacionistas o planificadores.
Finalmente, el llamado es amplio e inclusivo. El II Congreso de Turismo Sostenible está dirigido a estudiantes, profesionales, empresarios, ciudadanos y candidatos políticos, con el objetivo de construir una visión compartida. “Queremos que escuchen lo que está pasando y vean el ejemplo de lo que estamos haciendo desde el sector privado”, concluye.
En una región donde la biodiversidad es abundante pero frágil, el desafío es claro: transformar ese patrimonio en una oportunidad económica sin destruirlo. La apuesta del sector privado busca demostrar que es posible, siempre que exista voluntad política, articulación institucional y, sobre todo, una ciudadanía consciente del valor de su entorno. Por: Beto Cabrera Marina



