Un inusual episodio de vientos intensos sacudió la ciudad de Iquitos esta semana, dejando a su paso viviendas afectadas, postes colapsados y escenas de alarma en distintos sectores urbanos.
Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú de Loreto, las ráfagas alcanzaron velocidades de hasta 50 kilómetros por hora, configurando un evento que, aunque previsto, evidenció la vulnerabilidad de la ciudad frente a fenómenos climáticos extremos.
El especialista del SENAMHI Loreto, Jorge Kahn, informó que este evento había sido advertido desde inicios de la semana mediante un pronóstico que alertaba sobre lluvias de moderada a fuerte intensidad acompañadas de vientos intensos. Estas condiciones, precisó, se mantendrán hasta el viernes 24 de abril, en un contexto de alta inestabilidad atmosférica en la Amazonía.
Uno de los hechos más visibles fue el colapso de un poste de energía eléctrica en la carretera Santa Clara, en la zona sur de Iquitos, generando temor entre los vecinos y afectando temporalmente el tránsito y el servicio eléctrico. Asimismo, se reportaron techos desprendidos, viviendas precarias dañadas y árboles caídos en distintos puntos de la ciudad.

Sin embargo, esta situación no es exclusiva de Iquitos. Localidades como Yurimaguas, Lagunas y San Lorenzo también vienen reportando eventos similares en las últimas semanas, con lluvias intensas y ráfagas de viento que afectan infraestructuras básicas y ponen en riesgo a la población.
Especialistas en gestión de riesgos advierten que estos fenómenos, cada vez más recurrentes, están asociados a cambios en los patrones climáticos en la Amazonía. “Estamos viendo eventos más intensos y menos predecibles. La población debe tomar en serio las alertas tempranas y reforzar sus viviendas, especialmente en zonas vulnerables”, señaló el técnico en prevención de desastres, Dany Lomas.
Desde el SENAMHI se insiste en la importancia de mantenerse informados a través de canales oficiales y evitar exponerse durante tormentas eléctricas o vientos fuertes. Asimismo, recomiendan asegurar techos livianos, podar árboles cercanos a viviendas y contar con rutas de evacuación seguras.
Lo ocurrido en Iquitos vuelve a poner en evidencia la urgente necesidad de fortalecer la cultura de prevención en la Amazonía, donde el cambio climático ya no es una amenaza lejana, sino una realidad que golpea con fuerza creciente a sus ciudades y comunidades.
Por Segundo Chuquipiondo



