Yurimaguas no solo se pinta de rojo achiote, sino también de memoria, identidad y un anhelo colectivo por reafirmarse como una capital cultural viva de la Amazonía. Así lo expresó David Altamirano Saavedra, presidente del Patronato Cultural Shungos, al destacar el significado profundo que encierra el Carnaval del Achiote, que ingresa a su etapa final con una agenda cargada de arte, tradición y reflexión social.
El dirigente cultural señaló que esta edición ha priorizado actividades culturales y artísticas que van más allá del festejo tradicional, como los concursos de dibujo y pintura, que congregaron a niños y jóvenes, y el festival de arte cultural “Las fiestas de las cabezonías”, espacio donde se puso en valor el talento local y regional.
No obstante, Altamirano advirtió una preocupante presencia de menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas sin control durante algunas actividades, situación que —afirmó— obliga a repensar los mecanismos de seguridad y la corresponsabilidad ciudadana. “Estas actividades buscan reforzar nuestra identidad, no se trata solo de fiesta”, remarcó, subrayando que el carnaval debe ser una escuela de identidad y no un espacio de descontrol.
En cuanto a la agenda de cierre, este viernes 27 se desarrollará el concurso de danza en las instalaciones del Instituto Peruano del Deporte, desde las 7:30 de la noche, con la participación de diez asociaciones de zonas periféricas y seis delegaciones de Tarapoto, Moyobamba, San José de Sisa y Lagunas, reflejando la proyección regional del evento.

El sábado 28 se realizará el tradicional corso de carros alegóricos, una de las actividades más concurridas del carnaval, que estará acompañado por la agrupación musical Internacional Yurimaguas, en una jornada que promete convocar a cientos de familias.
Más allá del espectáculo, el Carnaval del Achiote representa un importante impulso económico para la ciudad, beneficiando a comerciantes, artesanos y emprendedores locales. “Estos espacios culturales nos permiten fortalecer y promover nuestra economía como ciudad”, afirmó Altamirano.
El objetivo, indicó, es posicionar a Yurimaguas como una referencia turística a nivel nacional, un reto que demanda orden, compromiso y participación responsable. “Todos somos parte de la seguridad y los padres debemos asumir un rol activo para que nuestros hijos se diviertan sanamente”, concluyó.
El Carnaval del Achiote se despide este fin de semana, dejando música, color y danza, pero también el desafío de convertir la fiesta en un acto consciente de identidad y ciudadanía.
Por Segundo Chuquipiondo



