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viernes, junio 9, 2023

Historias de Tarapoto, 18 Y un día llegó el avión

Aquel 10 de agosto de 1937 la ciudad de Tarapoto amaneció enardecida. Se había anunciado que en cualquier momento llegaría el primer vuelo de un bimotor procedente de Moyobamba con lo que se declararía inaugurado el campo de aterrizaje de Partido Alto, en los predios donde actualmente se ubican los locales de la Dirección Regional de Agricultura, el Colegio de Ingenieros del Perú, el Hospital Regional y el parque. Desde las primeras horas de la mañana la población se había desplazado por el entonces jirón Comercio, hoy San Martín, hacia el campo de aterrizaje. El volquete, que se había comprado durante la gestión del alcalde Teófilo Rojas Sánchez, iba y venía llevando a los que tenían la suerte de subir a la plataforma del vehículo.

Nunca la población tarapotina se había visto tan conmocionada por la llegada de la primera “ave mecánica”, como se diría del avión en las páginas del semanario San Martín, que se publicaba en Moyobamba. La nave, de propiedad de la empresa de aviación Cóndor, había llegado a Moyobamba, procedente de Chachapoyas, y a las 10.30 horas había despegado para dirigirse a Tarapoto adonde llegó en cuarenta minutos. Una hora antes de la llegada del avión ya se encontraban en el campo, el párroco Zósimo Rivas, el subprefecto César Reátegui Delgado, el alcalde Manuel Perea Gómez, los miembros de la Junta Constructora del Aeropuerto, autoridades, ciudadanos notables y el pueblo. En el vuelo inaugural llegaron don Enrique Ayulo Laos, prefecto del departamento y doña Flor de María Reátegui Vda. De Ramírez Hurtado, ella que representaba a la primera dama de la nación.

La ceremonia protocolar, tanto religiosa como política, se llevó a cabo en el mismo campo, después que el piloto George Putman, apagara los motores del ave mecánica. El párroco bendijo el campo de aterrizaje y solo hablaron el prefecto, en nombre del presidente Oscar R. Benavides y de su esposa –padrinos de la ceremonia–, y don Julio Samaniego Paz. Don Julio, siempre caballeroso él, reconoció la gestión del prefecto don Enrique Ayulo Laos que, también, por su iniciativa se construyó el campo de aterrizaje de Moyobamba. Así mismo, reconoció la colaboración y el trabajo decidido de los pobladores de San Antonio y de la colonia china, a don Humberto Razzetto, a don Teófilo Rojas, que representaba a los industriales de caña y azúcar, y a otros, que hicieron posible que en 51 días se construyera el campo de aterrizaje.

Al ser un momento histórico el día de la llegada a la ciudad del primer avión, el alcalde provincial declaró feriado los días 10 y 11 de agosto. El avión retornó a Moyobamba el día 11. Se había inaugurado una nueva época en la historia tarapotina. En la noche del día de la llegada de la nave se celebró un baile ofrecido por doña Flor de María Reátegui Vda. De Ramírez Hurtado, donde estuvo presente la flor y nata de la sociedad tarapotina. Poco tiempo después se inaugurarían las rutas a Yurimaguas y Lamas, esta ciudad que también tenía un aeropuerto que se cerró definitivamente en 1962. Chazuta tendría vuelos desde los años cuarenta, y el primer avión monomotor llegó de Yurimaguas. [Fuente: Archivos de la Dirección Desconcentrada de Cultura de San Martín, Moyobamba, Ministerio de Cultura – Facebook de Tarapoto Antiguo – Comunicando Bosque y Cultura).

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