En el Alto Mayo
Crece alarma por motos sin control en la vía nacional. – Considerado eje estratégico del desarrollo y parte de un eje multimodal debería ser prioridad.
La madrugada volvió a teñirse de luto en la carretera Fernando Belaúnde Terry (FBT). Dos hermanos perdieron la vida tras un violento accidente de tránsito ocurrido alrededor de las 5:30 de la mañana, a la altura de la planta de Cementos Selva, a escasos 100 metros del letrero de bienvenida a Segunda Jerusalén, en el distrito de Elías Soplín Vargas. El siniestro no solo enluta a una familia cajamarquina, sino que vuelve a encender las alertas sobre el alto riesgo de circulación de motos lineales y motokar en esta vía nacional, donde el control policial es prácticamente inexistente en horas de la madrugada.
Según información preliminar de la Policía Nacional del Perú, una motocicleta que transitaba por la zona impactó frontalmente contra un bus interprovincial de la empresa Civa, que se desplazaba de norte a sur, desde la costa hacia la selva. De acuerdo con las primeras diligencias, el ómnibus se encontraba dentro de su carril, mientras que la motocicleta habría invadido el carril contrario, provocando el choque de consecuencias fatales. El impacto fue tan violento que los dos ocupantes del vehículo menor fallecieron en el acto.

Las víctimas fueron identificadas como Manuel Díaz Mendoza y Norbil Díaz Mendoza, quienes presuntamente eran hermanos. Ambos eran naturales del caserío El Milagro, distrito de Catilluc, provincia de San Miguel, en la región Cajamarca, según consta en sus documentos de identidad. La tragedia golpea a una familia humilde que hoy recibe la peor de las noticias a cientos de kilómetros del lugar donde ocurrieron los hechos.
Hasta la escena llegaron efectivos de la Policía Nacional, personal de Serenazgo del Distrito de Elías Soplín Vargas – Segunda Jerusalén y la representante del Ministerio Público, quien realizó el levantamiento de los cuerpos para su traslado a la morgue de Rioja, donde se practicará la necropsia de ley. Durante las diligencias, el tránsito vehicular fue restringido de manera temporal, generando congestión en una de las arterias más importantes que conecta la costa con la Amazonía.
El conductor del bus fue trasladado a la comisaría para rendir su manifestación, mientras continúan las investigaciones para determinar responsabilidades. Sin embargo, más allá de las pericias técnicas, el accidente vuelve a evidenciar una problemática recurrente en la FBT: la circulación constante de motocicletas y motokar en tramos diseñados para transporte pesado y de larga distancia, especialmente en sectores como la Bajada y los accesos a centros poblados.

Vecinos y transportistas advierten que la presencia de vehículos menores en esta carretera – considerado eje estratégico del desarrollo y parte de un eje multimodal que debería ser prioridad nacional – representa un peligro permanente. A ello se suma la ausencia de patrullaje efectivo en horas críticas, la falta de fiscalización y los “vacíos y más vacíos” en el control preventivo, factores que convierten la madrugada en una franja horaria de alto riesgo.
La muerte de Manuel y Norbil Díaz Mendoza no es un hecho aislado. Es un llamado urgente a revisar la seguridad vial en la Fernando Belaúnde Terry, a reforzar la presencia de la Policía Nacional del Perú y a establecer medidas claras sobre la circulación de vehículos menores en una carretera de tránsito pesado. Porque mientras no exista control real, cada amanecer seguirá siendo una ruleta de riesgo en la principal vía que articula la Amazonía con el resto del país.



