En el marco del Día Mundial de la Tierra, que se conmemora cada 22 de abril, la organización ARBIO Perú presentó su programa Árboles Madre ARBIO (AMA), una iniciativa que plantea redefinir la acción climática priorizando la protección de la biodiversidad y los ecosistemas vivos.
La propuesta se enfoca en los llamados “Árboles Madre”, grandes árboles amazónicos que cumplen un rol clave al almacenar carbono, sostener múltiples especies y regular procesos ecológicos esenciales. Según explicó la fundadora de la organización, Tatiana Espinosa, el enfoque busca ir más allá de la compensación de carbono.
“Si protegemos biodiversidad, protegemos carbono. Pero si solo protegemos carbono, podemos perder la biodiversidad”, afirmó, destacando la necesidad de entender el bosque como una red viva que garantiza equilibrio climático y bienestar humano.

De acuerdo con ARBIO, estos árboles funcionan como nodos ecológicos dentro de complejas redes subterráneas de intercambio de nutrientes, lo que implica que proteger un solo árbol puede significar conservar múltiples interacciones de vida.
El programa también pone énfasis en la importancia de los bosques primarios como infraestructura natural frente al cambio climático, señalando que la prioridad actual debe ser evitar su pérdida antes que centrarse únicamente en la reforestación.
En esa línea, AMA ofrece a las empresas la posibilidad de vincular sus estrategias de sostenibilidad con la protección directa de la Amazonía, mediante acciones medibles y alineadas a estándares internacionales. “Invertir en biodiversidad hoy es reducir riesgos mañana”, sostuvo Espinosa.
Actualmente, ARBIO Perú protege más de 900 hectáreas de bosque primario amazónico y promueve mecanismos que conectan a ciudadanos y empresas con la conservación. La organización remarca que, frente a la crisis climática, el desafío no solo es sembrar nuevos árboles, sino proteger los que aún sostienen la vida en la Amazonía.



