La caficultura peruana atraviesa uno de sus mejores momentos impulsada por miles de pequeños productores organizados en cooperativas y asociaciones rurales. El café peruano se ha consolidado como un producto de alta calidad y uno de los principales productos de agroexportación del país.
Según el gerente general de la Junta Nacional del Café, Lorenzo Castillo, el crecimiento del sector tiene como principal motor a los pequeños agricultores organizados, especialmente en cooperativas, que fortalecieron la producción orgánica, el comercio justo y los cafés de especialidad.
Actualmente, el Perú cuenta con 380 mil hectáreas de café en producción, de las cuales 160 mil hectáreas (42%) corresponden a café orgánico y certificado. Durante el 2025, las exportaciones alcanzaron US$ 1.846 millones, con despachos superiores a 5,3 millones de quintales, representando cerca del 12% de las agroexportaciones peruanas.

La producción nacional llegó a 282.250 toneladas, equivalentes a más de 4,7 millones de sacos de 60 kilos, con un rendimiento promedio de 742,76 kilos por hectárea. El sector busca elevar esa cifra a 900 kilos por hectárea hacia el 2030.
La actividad involucra a cerca de 200 mil pequeños productores, con parcelas promedio de 1,9 hectáreas por familia. Las principales regiones cafetaleras son San Martín, Cajamarca, Junín, Amazonas, Cusco, Pasco, Huánuco y Puno.
“El café está en 360 distritos rurales, en zonas muy apartadas. El cultivo del café no está cerca del puerto, está trepando montañas”, señaló Lorenzo Castillo al destacar la importancia económica y social de esta actividad.
La caficultura genera alrededor de 68,4 millones de jornales agrícolas al año, valorizados en aproximadamente S/ 3.420 millones, considerando un jornal promedio de S/ 50 diarios.
Uno de los principales problemas sigue siendo el envejecimiento de los cultivos. Según la Junta Nacional del Café, el 70% de las plantaciones tiene más de 15 años, por lo que requieren renovación. La inversión necesaria superaría los US$ 3.192 millones. Frente a ello, el sector plantea renovar 50 mil hectáreas mediante sistemas agroforestales y semillas resistentes a plagas y enfermedades.

Otro cambio importante ha sido el crecimiento del movimiento cooperativo. Mientras en 1995 solo el 4% de las exportaciones provenía de cooperativas, actualmente existen 283 cooperativas registradas, de las cuales 60 exportan directamente y representan el 23% del volumen nacional exportado.
Además, la producción se viene desplazando hacia zonas de mayor altitud. Actualmente, cerca del 70% de los cultivos se ubica por encima de los 1.400 metros sobre el nivel del mar, llegando incluso a áreas de 2.000 y 2.300 metros, lo que mejora la calidad del grano.
El país también viene fortaleciendo la producción de cafés diferenciados o de especialidad, reconocidos por su calidad, trazabilidad y sostenibilidad. Muchos de los productores premiados en concursos internacionales pertenecen a cooperativas cafetaleras.
La Junta Nacional del Café planteó fortalecer el trabajo conjunto con el Estado, gobiernos regionales y sector privado para mejorar la asistencia técnica, la trazabilidad y las capacidades comerciales de los productores.



