- Confeso autor de ambos crímenes llegó bajo estrictas medidas de seguridad para participar en diligencias claves de la investigación.
Alexis Alcántara Tellería, de 42 años de edad, confeso autor del feminicidio de Zoila Carolina Castillo Chanduco, de 29 años, y del infanticidio de su hijo Eyal Rodrigo, de 6 años, fue trasladado desde Lima hasta la región San Martín para participar en una serie de diligencias de investigación y reconstrucción de los hechos que conmocionan al país.
El imputado permaneció inicialmente detenido en las instalaciones de la División de Investigación de Desaparecidos (DIRINCRI) en Lima, luego de ser capturado en el distrito de Jesús María. Posteriormente, fue trasladado por vía aérea en un avión policial hacia la ciudad de Tarapoto, donde las autoridades coordinaron las acciones correspondientes para continuar con las investigaciones.
Tras su llegada a la región, Alcántara Tellería fue conducido en un helicóptero de la Policía Nacional hacia la provincia de Tocache y posteriormente al distrito de Uchiza, lugar donde habrían ocurrido los crímenes. El desplazamiento se realizó bajo estrictas medidas de seguridad debido a la indignación generada por el caso entre la población.

La presencia del investigado en Uchiza permitirá a representantes de la Fiscalía y de la Policía Nacional desarrollar la reconstrucción de los hechos en la zona selvática donde fueron encontrados los cuerpos de las víctimas. Las diligencias buscan corroborar la versión brindada por el propio acusado durante sus declaraciones.
Asimismo, las autoridades realizarán pericias complementarias relacionadas con el vehículo utilizado por Alcántara Tellería, unidad en la que previamente se detectaron rastros de sangre que forman parte de las evidencias reunidas durante la investigación.
El traslado también se efectúa en cumplimiento de la detención preliminar por siete días dispuesta por el Juzgado de Investigación Preparatoria de Tocache, medida que permitirá avanzar en la recopilación de pruebas para sustentar las futuras acciones judiciales contra el imputado.
A su llegada a Tocache y posteriormente a Uchiza, decenas de pobladores expresaron su rechazo al acusado mediante insultos y exigieron que las autoridades impongan la máxima sanción contemplada por la ley. La presencia policial fue reforzada para evitar incidentes durante el desarrollo de las diligencias.
Hasta la zona también llegó la madre y abuela de las víctimas, quien entre lágrimas y visiblemente afectada pidió justicia para su hija y su nieto. El caso continúa en investigación y ha generado una profunda conmoción a nivel nacional debido a la brutalidad de los hechos y a la corta edad del menor fallecido. Por: Hugo Anteparra



