La realidad de las cárceles no se transforma desde un escritorio. La supervisión directa permite identificar necesidades, impulsar mejoras y recordar que el verdadero desafío del sistema penitenciario es ofrecer oportunidades para la reinserción social y no solo espacios de reclusión.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Jiménez Borra, llegó al establecimiento penitenciario de Moyobamba para constatar de manera directa las condiciones en las que viven las personas privadas de su libertad y supervisar el funcionamiento de los talleres productivos, en una visita que forma parte del recorrido que realiza por los penales del país con el propósito de fortalecer las políticas de resocialización y mejorar la gestión del sistema penitenciario. Durante la inspección, la autoridad verificó la situación de los pabellones de varones y mujeres, donde actualmente permanecen 996 internos, poniendo especial atención en las condiciones de las mujeres por considerarlas una población más vulnerable dentro del sistema.

Acompañado por el presidente del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Raúl Inga Garay, el ministro recorrió las celdas, dialogó con los internos y supervisó el trabajo que se desarrolla en los talleres de carpintería y manualidades, considerados herramientas fundamentales para promover la capacitación laboral y facilitar la futura reinserción social. Durante el recorrido, Luis Jiménez Borra explicó que su gestión busca conocer de primera mano la realidad de los establecimientos penitenciarios, evitando depender únicamente de informes técnicos. «Queremos ver la realidad con nuestros propios ojos», enfatizó, al señalar que esa política de trabajo ha permitido diseñar medidas orientadas a responder a las necesidades reales de la población penitenciaria.
En su mensaje a los internos, el titular del sector exhortó a aprovechar el tiempo de reclusión como una oportunidad para adquirir conocimientos y desarrollar habilidades que les permitan construir un nuevo proyecto de vida al recuperar su libertad. Asimismo, destacó que durante su gestión se ha oficializado el Plan de Deshacinamiento Penitenciario y la estrategia «Justicia Móvil – Servicios sin Barreras», iniciativas que, según afirmó, surgieron a partir de las visitas realizadas a los centros penitenciarios del país.
El ministro informó además que, en poco más de cuatro meses al frente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MINJUSDH), ha recorrido cerca de 40 establecimientos penitenciarios en diversas regiones del Perú, con el objetivo de impulsar mejoras en la infraestructura, fortalecer los programas de tratamiento y consolidar un sistema penitenciario que priorice la rehabilitación, la resocialización y el respeto de los derechos humanos como pilares para reducir la reincidencia delictiva.



