Por Willian Gallegos Arévalo
Creo que nunca un partido inaugural de la finalísima de la Copa Perú concitó tanta expectativa. Por las ironías de la vida, jugaban ese preliminar el anunciado campeón de ese hexagonal, Deportivo Carsa, y el casi convidado de piedra, como era considerado el Cultural Juanjui.
Es casi probable que yo haya sido el que esperó con más ansias ese debut. Desde el comienzo de esa tarde del domingo 27 de febrero de 1972 me había pegado a la radio para seguir las incidencias del partido. Mi emoción y expectativas eran más intensas porque dos exalumnos de mi colegio, el Instituto Nacional Agropecuario Nº 10 serían puntales en esa jornada. Me refiero a Eloy Ruíz Trigoso y Manuel Fernando Tello Rojas. Todos los sanmartinenses esperábamos que esa tarde Juanjui y todo el departamento se cubrieran de gloria y, como esos héroes inmarcesibles, el Cultural Juanjui nos diera prestigio eterno.
La alineación de esa jornada fue la siguiente: Mitiguel Sinti, en el arco; Oscar Acosta Aguilar, Orestes Saldaña Aguilar, Eloy Ruíz Trigoso y Horacio Silva Espino, en la defensa; Canicio Fernández Araujo y Eugenio Secén León, en la volante o medio campo; Antonio Serrano Rivasplata, Carlos Carril Rodesli, Manuel Rodríguez Saavedra y Walter Lescano Ludeña, en la delantera. Una estratégica alineación 4-2-4, cuyo planteamiento iría a dar frutos.
Desde el comienzo del partido, los del Deportivo Carsa parecían tener una actitud de cierta soberbia, porque sus toques de pelota tenían cierta displicencia porque estaban jugando con un equipo al que no se le daba muchas esperanzas. Y así se llegó a los 29 minutos del primer tiempo cuando un tiro de Manuel Benavides lo recibe Julio Argote quien, con un certero golpe de cabeza, vence a Mitiguel Sinti decretándose el 1-0. Todos pensábamos que se venía la hecatombe. Nos imaginamos que el caos y el desconcierto harían presa del equipo sanmartinense. Es entonces que sale a relucir la habilidad organizadora de Seclén quien comienza a distribuir la pelota haciendo que las puntas se proyecten. Poco a poco el equipo iba recuperando la confianza.
Raúl Maraví, quien trasmitía el partido por Radio Revolución anunciaba que el público del estadio comenzó a animar a los juanjuyanos pues su atildado desplazamiento en la cancha y sus pases seguros daban confianza a pesar de ir perdiendo. Los arequipeños habían comenzado a cifrar sus esperanzas en Arturo Neyra de quien decían que tenía una patada de mula. Y a lo largo del resto del primer tiempo era un partido de ambos lados porque el Cultural Juanjui había estabilizado sus líneas y el Carsa como que se había replegado un poco porque se había dado cuenta que al frente tenía un rival de polendas y que no era moco de pavo. La plantilla de jugadores arequipeña tenía experiencia y venía de una excelente tradición futbolística.
Quienes escuchábamos el partido por la radio vivíamos nuestras propias emociones y, entre ataques de ambos bandos, acabó el primer tiempo. (Comunicando Bosque y Cultura).



