Cuando la identidad amazónica marcha con orgullo, la tradición demuestra que el pulso de la patria también se construye desde el corazón verde de la selva.
Por segundo año consecutivo, el palpitar de la Amazonía peruana se hizo sentir con fuerza en el corazón de la capital durante la Gran Parada y Desfile Cívico Militar 2026.
La delegación de La Pandilla Moyobambina se apoderó de la avenida como el décimo agrupamiento de expresiones culturales, transformando el pavimento en un escenario vivo donde la música, el dinamismo y el colorido festivo contagiaron a los asistentes. A ritmo de bombos y platillos, los danzantes desplegaron la elegancia de sus trajes y la energía de una danza que no solo celebra la historia, sino que sostiene la memoria colectiva de todo un pueblo.

El momento cúspide de la presentación ocurrió frente al estrado oficial cuando los integrantes de la delegación, en un gesto cargado de simbolismo y calidez amazónica, entregaron una delicada orquídea a la presidenta Keiko Fujimori. La flor, emblema indiscutible de Moyobamba – conocida nacionalmente como la Ciudad de las Orquídeas –, representó la generosidad y el patrimonio natural de una tierra vibrante.
Con esta entrega, la comparsa no solo ofreció un obsequio, sino que reafirmó el valor de la Amazonía como pilar fundamental de la megadiversidad y riqueza cultural que define al Perú contemporáneo.



