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Planta de asfalto en Morales contamina canal de riego y amenaza la salud pobladores y sembríos en Cumbacillo

El desarrollo económico pierde toda validez cuando destruye el agua, la tierra y la vida de quienes trabajan el campo.

Una grave denuncia ambiental pone en alerta a los agricultores y vecinos del sector Cumbacillo, ubicado en la jurisdicción del distrito de Morales, en el límite con Tarapoto. El activista ambiental Ívan Rojas, conocido como el «Ecoguerrero», acudió a la zona tras el llamado desesperado de la población local, constatando los serios daños producidos por una planta de asfalto que opera en el lugar.

La infraestructura se ubica exactamente en el kilómetro 5 de la nueva vía de evitamiento, en el tramo que conecta el óvalo de Santa Anita con el óvalo del Periodista. En la parte posterior del predio, se evidenció la presencia de un tubo por donde se vierten directamente desperdicios de asfalto, una sustancia grasosa y negra cuyo impacto asemeja al de un derrame de petróleo. Estos vertidos van a parar directamente a un canal de riego utilizado para el cultivo de maíz y arroz, matando la flora y fauna local y provocando la muerte y enfermedad de animales de corral que consumen el agua contaminada.

A la afectación del recurso hídrico se suma la contaminación atmosférica. Los pobladores reportan que durante las madrugadas la planta emite densas humaredas que impiden el descanso y afectan la respiración. Ante la gravedad de la situación, Ívan Rojas intentó contactar a los responsables del establecimiento, pero no obtuvo respuesta del personal administrativo. Solo un operador atendió desde el ingreso, manifestando desconocer quién es el propietario o los encargados de la gestión ambiental de la empresa.

La planta lleva instalada 2 años en el sector, tiene 1 año en funcionamiento activo y desde hace 6 meses comenzó la descarga indiscriminada de estos residuos. Aunque la zona pertenece a Morales, las aguas contaminadas discurren hacia sectores que impactan también a Tarapoto, por lo que se requiere una intervención fiscalizadora conjunta entre la Municipalidad Distrital de Morales y la Municipalidad Provincial de San Martín.

Es imprescindible que las autoridades verifiquen dónde obtuvo la empresa su licencia de funcionamiento y si cuenta con un plan de manejo ambiental. El residuo de asfalto es un material altamente tóxico, riesgoso y severamente regulado, por lo que no puede ser dispuesto en canales abiertos.

Si bien con reciclaje y vertederos autorizados su impacto es menor, su abandono e irresponsable vertimiento lo convierten en un contaminante persistente que destruye el agua, el suelo y la salud pública, un riesgo crítico para los ecosistemas frágiles y cabeceras de agua de la región San Martín. Los agricultores ya han presentado denuncias ante las autoridades locales y el Comité de Regantes, por lo que exigen una inspección e intervención inmediata antes de que el daño ecológico sea irreversible.

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