Julio Chumacero Acosta, ingeniero con experiencia en inversión privada para el desarrollo sostenible y formulación de proyectos, advirtió que errores en bases, requisitos y plazos de los procesos de Obras por Impuestos (OxI) podrían generar impugnaciones, nulidades y retrasos en proyectos de inversión millonarios en San Martín.
El especialista pidió al Gobierno Regional de San Martín revisar de manera urgente los procesos en marcha y realizar una reingeniería de los equipos responsables de OxI, antes de que eventuales deficiencias administrativas terminen afectando las inversiones.
Uno de los principales puntos observados es la solvencia económica de las empresas participantes. Chumacero cuestionó que la presentación de estados financieros recientes o modificaciones de capital pueda considerarse suficiente para acreditar la capacidad de una empresa. A su criterio, debe demostrarse una capacidad financiera real para asumir la ejecución de la inversión.
“Hay que demostrar solvencia porque en Obras por Impuestos el privado tiene que garantizar recursos para ejecutar la obra”, sostuvo.
También cuestionó las condiciones establecidas en las bases y los plazos de las convocatorias, al considerar que determinadas reglas no pueden modificarse discrecionalmente sin riesgo de generar controversias o afectar la validez de los procesos.
Uno de los proyectos involucrados es el COAR San Martín, en Moyobamba, cuya convocatoria contempla una inversión superior a S/ 115 millones para mejorar su infraestructura educativa y residencias estudiantiles. Para Chumacero, proyectos de esta magnitud requieren procesos sólidos que reduzcan el riesgo de impugnaciones y retrasos.

La región cuenta además con una importante capacidad para ejecutar inversiones mediante OxI. En 2025 se reportó una disponibilidad superior a S/ 1.600 millones bajo esta modalidad. Sin embargo, el reto, señaló el especialista, es transformar esa capacidad en proyectos correctamente estructurados y obras ejecutadas.
Chumacero recordó que Obras por Impuestos no constituye dinero adicional para la región, sino un mecanismo mediante el cual una empresa privada financia y ejecuta una inversión que posteriormente es reconocida por el Estado. Por ello, sostuvo que implica comprometer capacidad futura de la entidad pública y exige una evaluación técnica rigurosa.
Como medida inmediata, planteó fortalecer los equipos responsables, solicitar asesoramiento técnico de ProInversión e intercambiar experiencias con gobiernos regionales que ya han ejecutado proyectos exitosamente mediante OxI.
El especialista también llamó la atención de quienes plantean utilizar este mecanismo como una de sus principales herramientas de gestión en las próximas elecciones regionales. Consideró que no basta con anunciar obras: es necesario conocer los procedimientos, riesgos y compromisos financieros que implica esta modalidad.
“Todavía están a tiempo de hacer una reingeniería y hacer las cosas mejor. Queda poco tiempo para corregir, pero todavía estamos a tiempo de avanzar”, afirmó Chumacero.
El desafío para San Martín es convertir los recursos disponibles en obras concretas, con reglas claras, equipos técnicos capaces y procesos que resistan cualquier cuestionamiento.



