Joven de 17 años tuvo un parto vertical en el asentamiento humano Buena Vista y fue trasladada al Hospital Santa Gema debido a una hemorragia.
Loreto es una de las regiones con una de las cifras más altas de embarazo adolescente del país.
Por Segundo Chuquipiondo
Una adolescente del pueblo indígena Shawi, de 17 años, recibió asistencia de los bomberos de Yurimaguas luego de dar a luz a una niña en una vivienda del asentamiento humano Buena Vista, en la ciudad de Yurimaguas, provincia de Alto Amazonas, región Loreto.
La emergencia se registró el lunes 19 de octubre, después de que los bomberos recibieran una llamada solicitando ayuda para la joven, identificada con iniciales S.C.L.B, natural de la comunidad nativa de Nueva Vida en el distrito de Balsapuerto. Según datos de los bomberos, la adolescente había presentado dolores de parto y dio a luz mediante un parto vertical, una práctica que forma parte de las tradiciones de diversas comunidades indígenas en esta parte de la Amazonía.
Tras el nacimiento de la bebé, la joven inicialmente no habría querido acudir a un establecimiento de salud. Sin embargo, ante la presencia de una hemorragia, fue necesario solicitar asistencia y disponer su traslado al Hospital Santa Gema, donde recibió atención médica.
El caso vuelve a poner en evidencia los desafíos que enfrenta Loreto en materia de salud sexual y reproductiva, especialmente entre las adolescentes de comunidades indígenas y zonas rurales, donde las distancias, las barreras culturales y las dificultades para acceder oportunamente a los servicios de salud pueden agravar las emergencias obstétricas.
De acuerdo con información del Observatorio Nacional de Prospectiva del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), basada en estadísticas de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES), el 21,8 % de las adolescentes de 15 a 19 años de Loreto ya eran madres o estaban embarazadas por primera vez en 2024.
La cifra evidencia que el embarazo temprano continúa siendo un problema de salud pública. La maternidad durante la adolescencia puede incrementar los riesgos de complicaciones durante el embarazo, el parto y el puerperio, además de afectar la continuidad educativa, la autonomía económica y las oportunidades de desarrollo de las jóvenes.
En comunidades indígenas amazónicas, el parto vertical puede responder a conocimientos ancestrales, preferencias de las mujeres y prácticas transmitidas entre generaciones. Esta posición, en la que la mujer puede dar a luz sentada, en cuclillas o arrodillada, debe abordarse con respeto a la identidad cultural y a las decisiones de las gestantes.
Sin embargo, el respeto por las prácticas tradicionales no debe confundirse con la ausencia de atención sanitaria. Los partos, cualquiera sea la posición elegida, requieren condiciones adecuadas de higiene, acompañamiento y capacidad para responder ante complicaciones, determinan los especialistas médicos.
“La hemorragia después del nacimiento es una emergencia obstétrica que puede poner en peligro la vida de la madre y exige evaluación y tratamiento inmediatos. Por ello, la atención profesional y la referencia oportuna a un establecimiento de salud son fundamentales, sin que ello implique descalificar las costumbres de los pueblos indígenas” declaró el jefe de la compañía de bomberos N° 85 Erick Miguel Flores Ríos.
En el caso ocurrido en Buena Vista, la intervención de los bomberos de Yurimaguas permitió trasladar a la adolescente al Hospital Santa Gema ante la complicación presentada después del parto.
Hasta el momento, no se cuenta con información confirmada sobre la evolución clínica de la adolescente ni sobre el estado de salud de la recién nacida.



