La supervisión del Minsa permitió identificar avances y deficiencias en los servicios de salud sexual y reproductiva, con énfasis en la atención materna y neonatal.
El Hospital II-E Banda de Shilcayo recibió, este 5 de noviembre, la visita de las profesionales Lucy Del Carpio y Sonia Rodríguez, representantes de la Dirección de Salud Sexual y Reproductiva (DSARE) del Ministerio de Salud (Minsa), con el objetivo de monitorear las condiciones y la calidad de los servicios de salud sexual y reproductiva que brinda este establecimiento.
La visita no tuvo un carácter meramente protocolar. La DSARE es la instancia del Minsa encargada de establecer los lineamientos para la atención de las gestantes, las mujeres durante el trabajo de parto y los recién nacidos. Por ello, su presencia en los establecimientos de salud busca verificar que las disposiciones y normas técnicas se cumplan efectivamente en los servicios de atención.
El monitoreo comprende diversos aspectos, entre ellos, la capacidad de respuesta ante emergencias obstétricas y neonatales, mediante la disponibilidad de las claves roja, azul y amarilla, personal debidamente capacitado y mecanismos de referencia oportunos para atender situaciones de riesgo.
La hemorragia posparto, la preeclampsia y las infecciones continúan siendo complicaciones que ponen en peligro la vida de las madres, especialmente en nuestra Amazonía. Sin embargo, muchas de estas muertes pueden evitarse mediante una atención oportuna y una adecuada capacidad de respuesta del sistema de salud.
Asimismo, la supervisión considera la calidad de la atención del parto, el acompañamiento elegido por la mujer, la libertad de posición y la implementación del parto vertical con adecuación intercultural. También comprende la planificación familiar, la atención diferenciada a las adolescentes y los protocolos de atención a mujeres afectadas por violencia.
Durante la visita, las representantes de la DSARE identificaron y registraron algunas deficiencias. Reconocerlas no debe ser motivo de vergüenza, sino el primer paso para corregirlas. Una supervisión técnica de este nivel no debe entenderse únicamente como una inspección para buscar responsables, sino como una oportunidad para identificar fortalezas y determinar las brechas que necesitan atención.
Los establecimientos que convierten estas observaciones en planes de mejora, con responsables y plazos definidos, son los que pueden reducir riesgos y contribuir a salvar vidas.
Ahora corresponde realizar el seguimiento para que los hallazgos se traduzcan en apoyo concreto y acciones que permitan superar las deficiencias identificadas. Al mismo tiempo, el equipo del hospital tiene el compromiso de trabajar sin esperar nuevas supervisiones, porque la calidad de la atención se construye diariamente, en cada control prenatal, en cada parto y en cada alta médica debidamente orientada.
A las gestantes de La Banda de Shilcayo y de los distritos vecinos, les recomendamos acudir a sus controles prenatales desde el primer trimestre, preparar su plan de parto, participar en las sesiones de psicoprofilaxis obstétrica y buscar atención inmediata ante cualquier señal de alarma. El sangrado, el dolor de cabeza intenso, la hinchazón, la fiebre o la pérdida de líquido durante el embarazo son motivos para acudir de inmediato a un establecimiento de salud.
Que esta visita sirva para recordarnos una verdad fundamental: ninguna mujer debería perder la vida por dar vida.
Por Obst. Carmen Ordóñez Aguirre



