Cuatro grupos de defensores vigilan sitios arqueológicos, rescatan la lengua originaria y preservan saberes ancestrales en Balsapuerto
En un contexto donde las lenguas indígenas desaparecen, los sitios arqueológicos sufren abandono y numerosas manifestaciones culturales amazónicas enfrentan el riesgo de perderse, un grupo de adolescentes y ciudadanos del distrito de Balsapuerto, en Alto Amazonas, decidió asumir una responsabilidad poco común: convertirse en los guardianes del patrimonio cultural de la Nación.
Actualmente, cuatro grupos de Defensores del Patrimonio Cultural desarrollan un trabajo permanente para proteger la cultura Shawi, una experiencia que se ha convertido en uno de los casos más representativos de Loreto dentro de la estrategia nacional impulsada por el Ministerio de Cultura.
Loreto posee una de las mayores riquezas culturales del país. En la región sobreviven pueblos indígenas con idiomas, conocimientos ancestrales y expresiones culturales únicas; sin embargo, gran parte de este patrimonio enfrenta amenazas derivadas del abandono, la pérdida de las lenguas originarias, el deterioro de sitios arqueológicos y la escasa valoración de las nuevas generaciones.
Según la UNESCO, cada dos semanas desaparece una lengua en el mundo y con ella se pierde una forma única de entender la historia y la naturaleza. En el Perú existen 48 lenguas indígenas vigentes, de las cuales la mayoría pertenece a la Amazonía, convirtiendo a regiones como Loreto en territorios estratégicos para su conservación.
Frente a esta realidad, el Ministerio de Cultura promueve la formación de los Defensores del Patrimonio Cultural, una estrategia nacional de participación ciudadana que capacita a escolares y organizaciones civiles para proteger el patrimonio desde sus propios territorios. La iniciativa busca que la ciudadanía participe activamente en la vigilancia, conservación y difusión del patrimonio material e inmaterial, fortaleciendo la identidad cultural desde las propias comunidades.

Balsapuerto lidera la defensa del patrimonio Shawi
La responsable regional del programa en Loreto, Jackeline Lazo Zuta, informó que la Dirección Desconcentrada de Cultura atiende las alertas y denuncias relacionadas con posibles afectaciones al patrimonio cultural mediante un trabajo articulado con la estrategia RED MÍA y los grupos de Defensores del Patrimonio Cultural de la Nación.
Explicó que cada grupo está integrado de cinco y treinta y cinco personas y puede estar conformado por estudiantes o integrantes de organizaciones sociales. Todos reciben capacitación especializada para colaborar en la protección, conservación y vigilancia del patrimonio cultural.
«Nuestro trabajo consiste en fortalecer la participación ciudadana para que sean las propias comunidades quienes protejan su patrimonio y alerten cuando exista alguna amenaza», señaló.
En Balsapuerto funcionan cuatro grupos especializados que desarrollan acciones concretas para impedir que desaparezcan conocimientos ancestrales del pueblo Shawi, que se dividen en: Los equipos trabajan en la protección de los saberes tradicionales Shawi; la lengua originaria Shawi; la vestimenta tradicional del hombre y la mujer Shawi; y los sitios arqueológicos del distrito.
Su labor incluye el mantenimiento y limpieza del sitio arqueológico Tunu Isha, considerado uno de los espacios históricos más importantes de la zona. También organizan ferias artesanales donde muestran las técnicas tradicionales de elaboración de tejidos, accesorios e indumentaria indígena.

Otra de sus principales actividades es la Noche Cultural Shawi, una jornada donde niños y adolescentes presentan obras teatrales, danzas y cantos íntegramente en lengua Shawi, acompañados por intérpretes al castellano para acercar esta riqueza cultural al resto de la población.
Adolescentes entre 13 y 17 años se convierten en defensores culturales
Uno de los grupos más numerosos pertenece a la Institución Educativa N° 62027. Está conformado por estudiantes de entre 13 y 17 años, quienes además de asistir a clases participan activamente en campañas de sensibilización, actividades culturales y vigilancia comunitaria.
Cabe destacar que, a nivel nacional, más de ocho mil ciudadanos ya integran esta red. La estrategia Defensores del Patrimonio Cultural se ha consolidado como uno de los programas de participación ciudadana más importantes del Ministerio de Cultura.
Desde su creación ha conformado más de 600 grupos de defensores en las 25 regiones del país, con alrededor de 8,500 ciudadanos capacitados, quienes desarrollan actividades educativas, de vigilancia y promoción cultural en sus localidades.
Hoy son los propios jóvenes Shawi quienes recorren sitios arqueológicos, enseñan su idioma, exhiben la vestimenta tradicional de sus ancestros y transmiten conocimientos que, sin estas acciones, podrían desaparecer con el paso del tiempo. Por: Segundo Chuquipiondo



