Los guardaparques, aliados de la conservación
El trabajo como guardaparques consiste en el control y vigilancia de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) asignadas, pero además también deben enfocarse en las oportunidades de desarrollo para miles de familias que dependen del turismo y el aprovechamiento de recursos naturales dentro de estos territorios. Trabajando de la mano con organizaciones que colaboran desde distintos niveles, en favor de las ANP, el rol del guardaparques puede ser clave para su gestión y conservación.
En la costa, sierra y selva de Perú, aproximadamente 750 guardaparques, entre hombres y mujeres, se dedican a resguardar a las 76 ANP que tiene hoy el Perú. El trabajo que realizan estas personas, no solo es sacrificado, por las largas horas de caminatas o incluso días de viaje para recorrer las ANP que resguardan, sino en muchos casos también arriesgado, ya que deben enfrentarse a actividades como la minería ilegal, tala ilegal, tráfico de especies, caza furtiva e invasiones de las áreas naturales protegidas que están bajo su cuidado.
Así, cada año en Perú, el 6 de diciembre celebramos el Día del Guardaparque Peruano. Para saludar la labor que realizan en los más de 250 puestos de control y vigilancia que tienen las ANP a lo largo de nuestro territorio nacional. Porque el trabajo de cada guardaparque no solo tiene impacto en la ANP en sí, sino también en los miles de estudiantes y profesionales que pueden visitar, trabajar y aprender durante sus visitas a las ANP. Esto con el objetivo de investigar para conocer más sobre la biodiversidad que albergan estos territorios protegidos por el Estado.
Las ANP cuentan con más de 200 guardaparques bomberos forestales, equipados y entrenados en prevención y combate de incendios, como muchos de los que vienen ocurriendo en varias regiones de nuestro país, y que ponen en peligro a miles de especies de fauna y flora.