Pedro Iván Cachay Villegas, señalado como presunto participante en el frustrado robo de S/20 mil en Tarapoto, ya había sido reportado como desaparecido en 2016, cuando tenía apenas 13 años.
La historia de Pedro Iván Cachay Villegas, identificado como el presunto asaltante abatido durante el frustrado robo de aproximadamente S/20 mil ocurrido en Tarapoto, se remonta a julio de 2016, cuando tenía apenas 13 años. Una publicación de aquella época del Diario Voces de San Martín informó sobre la desaparición del adolescente, quien salió de su vivienda el 18 de julio de ese año, generando preocupación entre sus familiares, quienes iniciaron su búsqueda al desconocer inicialmente su paradero.
Según la publicación periodística, el padre del menor descubrió al regresar a su domicilio que de su billetera faltaban S/400 y encontró una nota escrita por su hijo, en la que explicaba las razones por las que había decidido marcharse. En la carta, el adolescente habría manifestado sentirse maltratado por un hermano mayor, quien lo corregía cuando no cumplía con sus tareas y le reclamaba por anteriores pérdidas de pequeñas cantidades de dinero. También expresó su deseo de conocer a jugadores de Universitario de Deportes y visitar el Estadio Monumental de Lima.
La preocupación familiar aumentó cuando un amigo del adolescente informó a su padre que lo había visto subir a uno de los vehículos en los que se trasladaban integrantes de la barra de Universitario de Deportes, luego de un partido frente a Unión Comercio en Moyobamba. Ante esta situación, la familia llegó a considerar la posibilidad de que el menor hubiera aprovechado la presencia del grupo para trasladarse hacia Lima. En aquel momento, su padre pidió ayuda para ubicarlo y expresó su temor de que pudiera ser captado por grupos violentos o terminar involucrado en actividades al margen de la ley, además de considerar necesario que recibiera apoyo profesional.
Diez años después de aquella fuga, la trayectoria de Cachay Villegas estuvo marcada por posteriores vinculaciones con hechos delictivos. La información conocida tras su identificación señala antecedentes policiales y judiciales relacionados principalmente con el robo agravado, entre ellos una intervención registrada en Nueva Cajamarca en marzo de 2024.
La intervención policial desencadenó un enfrentamiento armado en el jirón Sinchi Roca, donde el joven resultó abatido. Su historia, desde aquella fuga cuando era menor de edad hasta el violento desenlace ocurrido una década después, deja abierta la reflexión sobre la importancia de la atención familiar, psicológica y social temprana frente a situaciones de vulnerabilidad, aunque no sea posible establecer que una intervención en aquel entonces hubiera determinado necesariamente un destino diferente. Por: Hugo Anteparra


