En Lamas, una cooperativa dedicada al procesamiento de palmito avanza en la validación del sistema HACCP con acompañamiento de Devida, un proceso que puede fortalecer la calidad de sus productos y abrir mayores oportunidades para las familias que viven de una actividad productiva lícita.
En el distrito de Alianza, provincia de Lamas, una organización de productores busca convertir la calidad y la inocuidad de sus alimentos en una carta de presentación para conquistar y conservar mercados internacionales. Se trata de la Cooperativa Agraria Apropal, dedicada a la producción de conservas y derivados de palmito, cuyos productos llegan principalmente al mercado de Francia.
Con ese objetivo, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) desarrolla una evaluación técnica a la cooperativa para identificar las acciones que permitan mejorar sus procesos de producción, procesamiento y comercialización. El acompañamiento apunta a un objetivo concreto: completar la validación de su sistema HACCP, una herramienta fundamental para garantizar la inocuidad de los alimentos.
El sistema HACCP permite identificar los peligros que podrían afectar un alimento durante las diferentes etapas de procesamiento y establecer medidas para prevenirlos, controlarlos y reducirlos. Para una organización que busca mantenerse en mercados internacionales, cumplir estos estándares no es un trámite más, sino una condición indispensable para generar confianza en compradores y consumidores.
Durante la visita de campo, los especialistas desarrollan un diagnóstico VEO, mediante el cual se evalúa la situación organizativa, productiva y de gestión de la cooperativa. El propósito es conocer qué se está haciendo bien, pero también identificar las necesidades y brechas que todavía deben ser atendidas.
A esta evaluación se suma una auditoría interna del sistema HACCP, destinada a verificar si los procedimientos establecidos se cumplen de manera adecuada. El proceso permitirá determinar qué aspectos requieren ajustes antes de que la cooperativa pueda culminar la validación de su sistema de inocuidad.
Más allá de los documentos y protocolos, el proceso representa para Apropal una oportunidad para fortalecer una actividad que conecta directamente la producción amazónica de Lamas con consumidores de otros países. Cada mejora en las condiciones sanitarias, en los controles y en la gestión puede convertirse en una herramienta para sostener la calidad del producto y consolidar relaciones comerciales.
Los resultados de la evaluación permitirán establecer acciones prioritarias para mejorar la calidad e inocuidad del palmito procesado, así como fortalecer las condiciones necesarias para la sostenibilidad de la actividad comercial de la cooperativa.
Para las familias productoras, este tipo de acompañamiento tiene además una dimensión que va más allá del mercado. El fortalecimiento de organizaciones como Apropal contribuye a consolidar actividades económicas lícitas, generar oportunidades y mejorar las condiciones para quienes encuentran en la agricultura y la transformación de productos amazónicos una alternativa de desarrollo.
En una región donde producir significa también buscar mercados que paguen por la calidad, contar con procesos confiables puede marcar la diferencia. La inocuidad deja de ser solamente una exigencia sanitaria y se convierte en una puerta de acceso a nuevas oportunidades comerciales.
El reto ahora será cerrar las brechas identificadas, fortalecer las capacidades de la cooperativa y culminar la validación del HACCP. Si el proceso avanza satisfactoriamente, Apropal no solo tendrá mejores herramientas para garantizar alimentos seguros, sino también mayores argumentos para sostener su presencia en mercados exigentes como el europeo.
Porque detrás de cada conserva de palmito que sale de Lamas hacia el mundo no solo viaja un producto amazónico: también viaja el esfuerzo de familias que buscan demostrar que producir de manera lícita, organizada y con calidad puede convertirse en una verdadera oportunidad de desarrollo.



