Votar por primera vez en un distrito de reciente creación representa un acto fundacional de ciudadanía; un recordatorio de que la descentralización y la participación activa son los cimientos indispensables para construir desarrollo y gobernabilidad desde el corazón de cada comunidad.
Las Elecciones Regionales y Municipales (ERM) 2026 marcarán un hito en la historia democrática del país al llevarse a cabo en 1892 distritos —dos más que en los comicios subnacionales anteriores— debido a la creación reciente de los distritos de Alto Trujillo (en la provincia de Trujillo, región La Libertad) y Santa Rosa de Loreto (en la provincia de Mariscal Ramón Castilla, región Loreto). El distrito de Alto Trujillo, establecido oficialmente el 15 de diciembre del 2022, cuenta con 25 193 ciudadanos habilitados que acudirán a las urnas por primera vez para elegir a un alcalde y 9 regidores distritales bajo la jurisdicción de la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE) La Esperanza, la cual ha dispuesto la instalación de 84 mesas de sufragio en 6 locales de votación. Por otro lado, el distrito de Santa Rosa de Loreto, creado el 3 de julio del 2025 con el firme propósito de afianzar la presencia del Estado peruano en la triple frontera con Colombia y Brasil, alberga a 2494 electores hábiles repartidos en una superficie de 380.54 kilómetros cuadrados. En esta circunscripción, organizada por la ODPE Mariscal Ramón Castilla, se instalarán 9 mesas en 2 locales de votación —uno de ellos situado en el centro poblado Puerto Alegría— para elegir a un alcalde y 5 regidores distritales. Cabe destacar que, desde su fundación y hasta que asuman funciones las nuevas autoridades electas el 1 de enero de 2027, ambas jurisdicciones han estado administradas de forma transitoria por las municipalidades provinciales de Trujillo y Mariscal Ramón Castilla, respectivamente. Asimismo, las listas de candidatos en estos nuevos distritos deben cumplir estrictamente con las normativas de paridad y alternancia de género (50 % de hombres y 50 % de mujeres de forma intercalada) y la cuota de jóvenes (al menos el 20 % de candidatos a regidores con edades entre 18 y 29 años), garantizando de este modo una representación plural e inclusiva en estos importantes albores municipales.



