🌫️ 22.4 °CTarapotoviernes, enero 9, 2026
1 PEN = 0.297 USD|1 USD = 3.362 PEN

El segundo favorito

Sentados en el ramadón de la casa de Chirapa, con el aire fresco de la mañana limpiándoles el pecho, Roberto Carlos y Panchín compartían el inicio del día. En medio de esa paz, Roberto Carlos lanzó la pregunta, quizás buscando una caricia al ego: le preguntó a Panchín quién era su nieto favorito. En el fondo de su corazón, esperaba escuchar un cariñoso: «Tú, hijo».

Sin embargo, el viejo tenía otros planes. Panchín carraspeó, le puso una pausa dramática a su voz y soltó:—Rafico… Ese era un niño muy vivaz.

Siempre que podía estaba detrás de mí, quería seguirme a todos lados.

La respuesta cayó como un balde de agua fría en el orgullo de Roberto Carlos, desatando la risa unánime de todos los que compartían la mesa.

Tratando de salvar el honor y de menguar el calor que le subía por la cara, Roberto Carlos insistió con una sonrisa forzada:—Bueno… ¿Y quién es tu segundo nieto favorito?Panchín, sin un ápice de culpa y con la rapidez de un rayo, lo miró fijo y remató sin tapujos:—Tú, fastidio.

Las carcajadas estallaron con más fuerza en el ramadón. Roberto Carlos solo pudo sacudir la cabeza, asimilando el golpe con una sonrisa resignada, mientras los demás se burlaban de su «segundo puesto».

Panchín, imperturbable, tomó un sorbo de su café caliente, disfrutando en silencio del alboroto que acababa de armar.

El aire de la mañana seguía soplando fresco, trayendo el olor a tierra mojada y hojas de la selva de Chirapa, como si la misma naturaleza también se estuviera riendo del momento.—Está bien, viejo, ya entendí el mensaje —dijo Roberto Carlos, levantando las manos en señal de rendición—. Para la próxima mejor no pregunto nada.

Las risas se fueron apagando poco a poco, dejando que el sonido de las aves de la selva y el susurro del viento volvieran a adueñarse del ramadón.

Roberto Carlos, dando por cerrada su derrota, dio el último sorbo a su taza de café, miró hacia el camino que se abría entre los árboles y pensó para sí: «Para mí siempre será mi favorito».

El segundo favorito

Sentados en el ramadón de la casa de Chirapa, con el aire fresco de la mañana limpiándoles el pecho, Roberto Carlos y Panchín compartían el inicio del día. En medio de esa paz, Roberto Carlos lanzó la pregunta, quizás buscando una caricia al ego: le preguntó a Panchín quién era su nieto favorito. En el fondo de su corazón, esperaba escuchar un cariñoso: «Tú, hijo».

Sin embargo, el viejo tenía otros planes. Panchín carraspeó, le puso una pausa dramática a su voz y soltó:—Rafico… Ese era un niño muy vivaz.

Siempre que podía estaba detrás de mí, quería seguirme a todos lados.

La respuesta cayó como un balde de agua fría en el orgullo de Roberto Carlos, desatando la risa unánime de todos los que compartían la mesa.

Tratando de salvar el honor y de menguar el calor que le subía por la cara, Roberto Carlos insistió con una sonrisa forzada:—Bueno… ¿Y quién es tu segundo nieto favorito?Panchín, sin un ápice de culpa y con la rapidez de un rayo, lo miró fijo y remató sin tapujos:—Tú, fastidio.

Las carcajadas estallaron con más fuerza en el ramadón. Roberto Carlos solo pudo sacudir la cabeza, asimilando el golpe con una sonrisa resignada, mientras los demás se burlaban de su «segundo puesto».

Panchín, imperturbable, tomó un sorbo de su café caliente, disfrutando en silencio del alboroto que acababa de armar.

El aire de la mañana seguía soplando fresco, trayendo el olor a tierra mojada y hojas de la selva de Chirapa, como si la misma naturaleza también se estuviera riendo del momento.—Está bien, viejo, ya entendí el mensaje —dijo Roberto Carlos, levantando las manos en señal de rendición—. Para la próxima mejor no pregunto nada.

Las risas se fueron apagando poco a poco, dejando que el sonido de las aves de la selva y el susurro del viento volvieran a adueñarse del ramadón.

Roberto Carlos, dando por cerrada su derrota, dio el último sorbo a su taza de café, miró hacia el camino que se abría entre los árboles y pensó para sí: «Para mí siempre será mi favorito».

Comparte esta publicación:

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp