La interdicción firme en las fronteras amazónicas no solo destruye la infraestructura del narcotráfico, sino que protege la soberanía territorial y abre el camino hacia un desarrollo integral y seguro para los pueblos originarios.
Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional asestaron un nuevo y contundente golpe a las organizaciones criminales dedicadas al tráfico ilícito de drogas en la frontera amazónica de Loreto. Durante dos operativos estratégicos ejecutados en los sectores de San Turín y Nueva Galilea, pertenecientes al distrito y provincia de Mariscal Ramón Castilla, las fuerzas del orden destruyeron un laboratorio rústico de pasta básica de cocaína (PBC) y decomisaron más de 11 toneladas de insumos químicos, además de incautar hoja de coca, armamento, equipos y embarcaciones fluviales.

La intervención conjunta generó una afectación económica superior a los US$ 139 mil, mermando la capacidad logística y financiera de estas redes ilícitas que aprovechan la compleja geografía fronteriza y la red fluvial limítrofe con Colombia y Brasil para procesar y trasladar estupefacientes. Esta acción se suma a antecedentes recientes, como el operativo de mayo de 2025 en Nueva Galilea, donde se desmantelaron dos laboratorios de clorhidrato de cocaína y PBC y se detuvo a tres ciudadanos colombianos. La gravedad estructural del problema en la zona queda evidenciada en los reportes de Devida correspondientes a 2024, los cuales registraron 2,127 hectáreas de cultivos de coca en producción en Ramón Castilla y 2,658 hectáreas en el vecino distrito de San Pablo, sumando un total de 4,785 hectáreas concentradas en esta franja amazónica. Ante este panorama, se demuestra que la interdicción constante, el control territorial y el impulso de alternativas económicas sostenibles resultan indispensables para neutralizar la expansión del crimen organizado y resguardar la seguridad de las comunidades locales.
Frenar al narcotráfico en la Amazonía exige presencia estatal permanente, interdicción firme y alternativas sostenibles que devuelvan la paz a nuestras comunidades fronterizas.



