DERECHO Y SOCIEDAD
Autores: Abg. Dra. Grethel Silva Huamantumba
Lic. Dr. Edman Junior Silva Huamantumba
La inclusión de las personas con discapacidad en la sociedad es esencial por una cuestión de derechos fundamentales. Así lo reconoce la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, que se creó con el objetivo de promover y garantizar que las personas con discapacidad disfrutan plenamente y en igualdad de condiciones de todos sus derechos y sus libertades.
Y más allá de los derechos humanos, la inclusión de personas con discapacidad fomenta la diversidad, la empatía y el respeto, y es el camino para construir una sociedad más justa. La diversidad nos enriquece como sociedad y la participación en ella de las personas con discapacidad no solo nos beneficia en el ámbito económico, sino también a nivel social, laboral y educativo.
En este sentido, es importante promover la inclusión de las personas con discapacidad desde las aulas, enseñar a los niños a ser respetuosos y tolerantes con nuestras diferencias y a buscar aquello que nos une, dentro de una sociedad estructurada, no podemos olvidar que todavía existen desafíos y obstáculos a los que se enfrentan cada día las personas con discapacidad en cuanto a la inclusión social nos referimos a la accesibilidad urbana, al pensar en los desafíos, lo primero que nos viene a todos a la mente seguramente sean aquellos entornos que no están adaptados para personas con movilidad reducida, con discapacidad visual o auditiva, y que dificultan su acceso a servicios tan básicos como el transporte, la educación o la sanidad. Disponer de medios de transporte adaptados, ascensores y rampas en los accesos a edificios o señalización adecuada son algunas de las medidas fundamentales para lograr entornos accesibles.
Asimismo el acceso a la educación; a menudo, las personas con discapacidad encuentran dificultades para acceder a un derecho fundamental y básico como es la educación. Los sistemas educativos no siempre cuentan con personal formado o con metodologías inclusivas, además de escuelas adaptadas para recibir a estudiantes con discapacidad, el acceso al empleo según los últimos datos del INE, la tasa de paro entre las personas con discapacidad en edad de trabajar el del 21,4%. Muchas empresas no cuentan con las medidas necesarias para garantizar el empleo como infraestructuras o tecnologías adaptadas. Además, las personas con discapacidad suelen tener menos posibilidades de formación y, por tanto, de desarrollo profesional; finalmente se establece la brecha digital es que, en la era digital, la tecnología se ha vuelto vital en nuestras vidas, y la falta de accesibilidad en las plataformas digitales es un obstáculo importante para las personas con discapacidad. Diseñar aplicaciones, páginas web o dispositivos pensando en las personas con discapacidades visuales, auditivas o motoras garantizará su participación en actividades esenciales como realizar una transferencia o pedir una cita médica.
Nosotros como sociedad podemos mejorar la inclusión de las personas con discapacidad en la sociedad; mas allá de adaptar los entornos físicos se debe fomentar la educación inclusiva y la contratación de personas con discapacidad o diseñar herramientas digitales teniendo en cuenta la accesibilidad, es fundamental promover la sensibilización social.
Lo cierto es que de nada sirve adaptar los entornos si los estigmas sociales y los prejuicios persisten. Esos estigmas a menudo son fruto del desconocimiento, y por ello es muy importante promover el respeto, la empatía y la comprensión en torno a la discapacidad. Eliminar los prejuicios y vernos como iguales, personas con habilidades y talentos, capaces de aportar a la sociedad.
¡HACIA UNA SOCIEDAD INCLUSIVA!



