La aprobación del EIA-d marca un paso decisivo para una infraestructura considerada estratégica en la Amazonía peruana. Sin embargo, el desafío ahora será convertir la viabilidad ambiental en una ejecución eficiente, transparente y socialmente consensuada que permita responder a la creciente demanda energética de la región.
La empresa ISA ENERGÍA obtuvo la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental Detallado (EIA-d) del proyecto “ITC Enlace 220 kV Belaunde Terry – Tarapoto Norte, ampliaciones y subestaciones asociadas (BETA)”, un paso clave para la futura ejecución de una infraestructura energética considerada estratégica para las regiones de San Martín y Loreto, actualmente afectadas por serias limitaciones en el suministro eléctrico.
La certificación fue otorgada por el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE) mediante la Resolución Directoral N.° 00076-2026-SENACE-PE/DEAR, sustentada en el Informe N.° 00075-2026-SENACE-PE/DEAR-UFET, validando la viabilidad ambiental del proyecto bajo criterios técnicos, ambientales y sociales establecidos por la normativa vigente.
La relevancia de esta aprobación se sustenta en el contexto energético que enfrenta la Amazonía nororiental. A través de la Resolución Ministerial N.° 408-2025-MINEM/DM, el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) declaró en situación de grave deficiencia del servicio eléctrico a los sistemas eléctricos de Tarapoto y Yurimaguas, debido a las restricciones existentes en el corredor de transmisión 138 kV Tingo María – Aucayacu – Tocache, una condición que viene limitando la capacidad de atención de la creciente demanda de energía en ambos territorios.

Frente a esta problemática, el proyecto BETA plantea la construcción de una línea de transmisión de 220 kV de aproximadamente 87 kilómetros de longitud, además de una variante en 138 kV de alrededor de 15,2 kilómetros, así como la implementación de la nueva Subestación Eléctrica Mayo y las ampliaciones complementarias necesarias para garantizar su operación. La infraestructura busca fortalecer la capacidad de transmisión, mejorar la confiabilidad del sistema y reducir los riesgos asociados a interrupciones o restricciones del servicio eléctrico.
La aprobación ambiental también supone la culminación de una etapa fundamental en la gestión del proyecto, que incluyó procesos de evaluación técnica y ambiental, así como mecanismos de participación ciudadana y consulta social previa, orientados a recoger opiniones y observaciones de la población involucrada dentro del área de influencia de la iniciativa. Estos procesos constituyen un componente esencial para asegurar la sostenibilidad social de proyectos de gran escala y su adecuada convivencia con las comunidades y el entorno.
Con este resultado, las tres concesiones de transmisión que integran el denominado “Grupo 1” cuentan ya con sus respectivas licencias ambientales aprobadas. Se trata de los proyectos Enlace 500 kV San José – Yarabamba (SAYA), Enlace 220 kV Miguel Grau (ex Piura Nueva) – Colán (PICO) y Enlace 220 kV Belaunde Terry – Tarapoto Norte (BETA), iniciativas consideradas prioritarias para fortalecer la red nacional de transmisión y mejorar la seguridad energética del país.



