El ingeniero y excandidato político Marcelino Arévalo advirtió que el Perú atraviesa una profunda crisis política y social marcada por la superficialidad, la polarización y el deterioro de la salud mental de la población.
Durante una entrevista en el programa “Voces en Vivo”, Arévalo hizo un balance de su experiencia en el último proceso electoral y aseguró que la política actual está dominada por factores emocionales y mediáticos, dejando de lado el debate de propuestas y la formación doctrinaria.
“La política sigue siendo mediática. El factor emocional pesa más que las propuestas y la gente termina votando por quien cree que va a ganar”, sostuvo.
El exaspirante político señaló que la pandemia aceleró cambios negativos en la sociedad, promoviendo el inmediatismo y debilitando la capacidad de diálogo y argumentación entre las personas.
“Hoy vivimos una superficialidad total. La gente ya no escucha para entender, escucha para defender su posición”, manifestó.
Arévalo también mostró preocupación por el incremento de los problemas de salud mental en el país y afirmó que el Estado aún no asume la gravedad de esta situación. Según explicó, enfermedades como la ansiedad, la depresión y el estrés se han convertido en una amenaza creciente para la sociedad.
“Las enfermedades mentales son hoy uno de los principales problemas del mundo y en el Perú seguimos actuando como si no existieran”, indicó.
Asimismo, cuestionó la falta de espacios para el deporte, el arte y la cultura, elementos que consideró fundamentales para fortalecer la resiliencia social y reducir los niveles de violencia y frustración colectiva.
En el plano político, advirtió sobre el avance de discursos radicales y la pérdida de consensos democráticos. “El diálogo se ha perdido y ahora muchos solo buscan imponer su verdad, incluso con agresividad”, afirmó.
Finalmente, Marcelino Arévalo hizo un llamado a construir consensos y fortalecer la capacidad de diálogo entre los distintos sectores políticos y sociales del país.
“Nadie va a sacar adelante al Perú si no aprendemos a ponernos de acuerdo. El gran desafío es gobernar en concordancia y pensando en la población”, concluyó.



