Festival internacional de danzas moviliza a la población y evidencia la falta de inversión en cultura y turismo.
Con pies descalzos, música y colores que narran historias milenarias, la ciudad de Yurimaguas vibró al ritmo de danzas de América durante la celebración por los 33 años de vida institucional de la Asociación Cultural Mayoruna de Moyobamba. El evento central fue el I Festival Internacional de Danza Folklórica en Parejas “Corazón Amazónico: Danzas de América 2026”, que convirtió a la denominada Perla del Huallaga en un punto de encuentro cultural de alcance internacional.
Delegaciones de Costa Rica, Colombia, Ecuador, Venezuela, Chile, así como de Lima, Arequipa y la agrupación Mayoruna, participaron en esta cita organizada por la Asociación Cultural Resistencia Cultural Amazónica, liderada por el gestor cultural Ángel Aníbal Arribasplata Valverde. En la plaza de armas, convertida en escenario principal, los danzantes ofrecieron un espectáculo de alto nivel, ovacionado por el público, reafirmando que el arte trasciende fronteras.

En diálogo con Diario Voces, Arribasplata destacó que el festival no solo es una muestra artística, sino una plataforma de desarrollo cultural, intercambio intercultural y fortalecimiento del tejido social. Subrayó que este tipo de iniciativas promueve la preservación, investigación y difusión de las expresiones artísticas, además de generar espacios de aprendizaje y convivencia comunitaria.
En este contexto, la Asociación Cultural Mayoruna conmemora 33 años de trayectoria ininterrumpida, marcada por la resistencia cultural, la formación artística y la defensa de las tradiciones amazónicas. Su director, Roy Ushiñahua, expresó su emoción al ver a Yurimaguas proyectarse como vitrina internacional. “Son 33 años que nos comprometen a seguir difundiendo nuestra cultura más allá de las fronteras. La cultura no tiene límites”, afirmó.
El director resaltó que estos encuentros permiten visibilizar el talento amazónico, especialmente entre los jóvenes, y consolidar la identidad cultural de la región. “Aquí hay talento, disciplina e historia viva; lo que falta es más espacios para crecer”, añadió.

No obstante, tanto Ushiñahua como Arribasplata coincidieron en una preocupación central: la falta de inversión sostenida en cultura y turismo. A pesar del potencial y la experiencia acumulada, Yurimaguas enfrenta limitaciones estructurales y ausencia de planificación a largo plazo, lo que restringe su proyección como ciudad cultural.
“Hay historia y capacidad, pero falta decisión política”, advirtió Arribasplata. En la misma línea, Ushiñahua señaló que Yurimaguas podría convertirse en un referente amazónico e internacional si se apostara realmente por la cultura, destacando que el avance actual responde principalmente al esfuerzo de los propios gestores culturales.
El festival dejó una señal clara: la ciudadanía valora y respalda el arte. La masiva participación de niños, jóvenes y adultos evidenció una conexión viva con la cultura, que, según los organizadores, debe ser el punto de partida para impulsar políticas públicas más sólidas y sostenibles en el sector.
Por Segundo Chuquipiondo



