El retorno de cuatro peruanos expone los riesgos de las falsas ofertas laborales y el creciente número de connacionales vinculados a la guerra entre Rusia y Ucrania.
El Gobierno del Perú confirmó que coordina la repatriación de cuatro jóvenes peruanos en situación de vulnerabilidad que lograron escapar del reclutamiento forzado al que, según la Cancillería, fueron sometidos para prestar servicios en la guerra contra Ucrania. Su regreso al país ocurre mientras las autoridades siguen el rastro de cientos de connacionales que terminaron vinculados a las fuerzas rusas en medio del conflicto.
De acuerdo con información difundida por el Ministerio de Relaciones Exteriores, se tiene conocimiento oficial de 459 peruanos que se han enlistado para combatir por Rusia. De ese grupo, 11 han fallecido, 114 permanecen desaparecidos y 3 fueron capturados por el ejército ucraniano, cifras que reflejan la dimensión y los riesgos de una participación que muchas veces habría comenzado con promesas de empleo o mejores oportunidades económicas.
La Cancillería también informó que, hasta el momento, 31 ciudadanos peruanos han sido evacuados desde Rusia. De ellos, 28 ya retornaron al Perú, mientras que otros 3 permanecen en Europa por decisión propia. El caso de los cuatro jóvenes que ahora serán repatriados se suma así a los esfuerzos de las autoridades por asistir a peruanos atrapados en una guerra que se libra a miles de kilómetros del territorio nacional.

El Gobierno peruano recordó que prestar servicio militar para un Estado extranjero requiere autorización previa, conforme a la Constitución Política del Perú. La advertencia adquiere especial importancia ante la existencia de falsas ofertas laborales que pueden convertirse en mecanismos de captación y reclutamiento para participar en el conflicto armado.
Frente a esta situación, las autoridades exhortaron a los ciudadanos a no dejarse engañar por ofertas de trabajo sospechosas y a denunciar a quienes intenten reclutarlos ante el Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú. La recomendación busca cortar una cadena de captación que puede comenzar con una supuesta oportunidad laboral y terminar en el campo de batalla, donde los riesgos de muerte, desaparición o captura son reales.
El caso también evidencia una realidad que trasciende las estadísticas: detrás de cada cifra hay una familia que espera noticias, un ciudadano que puede quedar atrapado lejos de su país y decisiones tomadas bajo circunstancias que no siempre fueron transparentes. Mientras la guerra entre Rusia y Ucrania continúa, la Cancillería peruana intenta garantizar el retorno de quienes lograron escapar y, al mismo tiempo, advierte a otros compatriotas sobre las consecuencias de aceptar ofertas que podrían esconder un destino muy distinto al prometido.



