La emergencia en Eladio Tapullima revela la fragilidad del campo frente a los desastres naturales, pero también la urgencia de respuestas rápidas para proteger a quienes sostienen la seguridad alimentaria del país.
La falla geológica que impactó el caserío Eladio Tapullima, en la provincia de El Dorado, región San Martín, provocó la destrucción de viviendas, daños en áreas de cultivo y la evacuación de más de 150 familias, generando una severa crisis en esta zona rural amazónica. Frente a esta situación, el Gobierno peruano activó el Seguro Agrícola Catastrófico (SAC) para asistir a los productores agrarios afectados.
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) informó que inició de inmediato las evaluaciones en campo y la identificación de los agricultores perjudicados, con el objetivo de determinar el alcance real de los daños y gestionar, en el menor tiempo posible, las indemnizaciones correspondientes.


De acuerdo con la entidad, los productores podrán acceder a compensaciones de hasta S/1,000 por hectárea de cultivo afectada, siempre que las pérdidas se encuentren dentro de la cobertura establecida por la póliza estatal.
Además, para los agricultores que mantienen créditos vigentes con Agrobanco, se anunciaron facilidades en el pago de cuotas. En tanto, quienes tengan obligaciones con otras entidades financieras podrán acercarse a sus respectivas agencias para evaluar alternativas ante la emergencia.
El Seguro Agrícola Catastrófico, financiado al 100 % por el Estado, protege cultivos frente a pérdidas ocasionadas por lluvias intensas, inundaciones, sequías, heladas, granizo, plagas, enfermedades y deslizamientos, entre otros eventos extremos que afectan la producción agraria familiar.
En San Martín, la cobertura del SAC para la campaña 2024-2025 asciende a S/2.5 millones, casi el doble de la campaña anterior, y contempla la protección de 108,333 hectáreas. A la fecha, ya se han cubierto 1,238 hectáreas y beneficiado a 603 productores en la región.


Luego de la evaluación técnica correspondiente, se indemnizaron 151 hectáreas de cultivos de arroz, cacao, maíz amarillo duro y plátano, con un monto total de S/116,915, beneficiando a 75 productores locales.
Para acceder al beneficio, los agricultores deben reportar los daños en la agencia agraria más cercana, de manera presencial o telefónica. Posteriormente, se coordina la inspección de las parcelas afectadas junto con la empresa aseguradora y, de corresponder, se procede al pago de la indemnización.
El seguro opera en los 24 departamentos del país y se ha convertido en una herramienta clave para la recuperación de la agricultura familiar frente a los efectos del cambio climático y los desastres naturales. Con esta intervención, el Estado busca evitar que cientos de pequeños productores queden fuera de la cadena productiva y puedan retomar sus actividades en el menor tiempo posible.



