El desafío ahora es convertir ese crecimiento poblacional en oportunidades, servicios y mejores condiciones de vida para quienes llegan y para quienes decidieron quedarse.
Los Censos Nacionales 2025 revelan que la región recibió 59 745 personas de otras partes del país entre 2020 y 2025, mientras 42 393 sanmartinenses migraron a otras regiones. El saldo refleja una región que atrae población y amplía su peso demográfico y la exigencia por mejores niveles de acceso a servicios.
Los resultados de los Censos Nacionales 2025 presentados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) muestran una región que alcanzó los 968 mil habitantes, muy por encima de los 572 mil registrados en 1993, con un crecimiento promedio anual de 1,5 % entre 2017 y 2025. Pero detrás de esa cifra hay otro movimiento que ayuda a explicar el nuevo rostro del departamento: entre 2020 y 2025, llegaron a San Martín 59 745 personas procedentes de otras regiones del país, mientras 42 393 sanmartinenses se trasladaron fuera del departamento.
El principal flujo de llegada provino de Lima Metropolitana, que aportó el 27,8 % de los nuevos residentes, seguida de Loreto, con 14,5 %, y Cajamarca, con 12,8 %. En sentido contrario, quienes dejaron San Martín tuvieron como principales destinos Lima Metropolitana, con 25,3 %, Loreto, con 10,1 %, Lambayeque, con 8,7 %, y Cajamarca, con 8,1 %. El saldo migratorio registrado en ese periodo muestra, así, una región que recibió más población de la que perdió.

Durante la presentación de los resultados en Moyobamba, el jefe del INEI, Dr. Gaspar Morán Flores, destacó que la información censal constituye una herramienta fundamental para la toma de decisiones y el diseño de políticas públicas orientadas a generar mayores oportunidades, independientemente del lugar donde viva la población.
La fotografía demográfica revela también una sociedad predominantemente joven, aunque en proceso gradual de envejecimiento. En San Martín, 51 de cada 100 habitantes son hombres y 49 son mujeres. El 61 % tiene entre 15 y 59 años, mientras los menores de 15 años representan el 27,1 % y las personas de 60 años a más, el 12,2 %. La esperanza de vida, además, aumentó de 75,1 años en 2017 a 76,1 años en 2025.
La región es también cada vez más urbana. La población que vive en ciudades pasó de 68,1 % en 2017 a 73,8 % en 2025. La provincia de San Martín concentra el mayor porcentaje de población urbana, con 88,0 %, mientras El Dorado y Huallaga mantienen una presencia rural cercana a la mitad de sus habitantes. Entre las provincias más pobladas destacan San Martín, con 227 mil habitantes, y Rioja, con 143 mil. El distrito más poblado continúa siendo Moyobamba, con 88 mil habitantes, seguido de Tarapoto, con 78 mil.
Los indicadores sociales muestran avances, aunque también brechas pendientes. El 97,3 % de la población cuenta con algún seguro de salud, principalmente mediante el Seguro Integral de Salud, con 82,1 %, y EsSalud, con 14,3 %. En educación, la tasa de analfabetismo entre las personas de 15 años a más descendió de 7,4 % en 2017 a 6,7 % en 2025, aunque persiste una diferencia importante entre mujeres, con 9,1 %, y hombres, con 4,3 %.

En las viviendas también se observan mejoras. El 69,2 % de las viviendas ocupadas cuenta con agua potable conectada dentro de la vivienda, frente al 66,1 % de 2017; el servicio higiénico conectado a la red pública llegó al 48,5 %, desde el 40,6 % registrado anteriormente, mientras el alumbrado eléctrico alcanza al 90,1 % de las viviendas. Sin embargo, solo el 61,4 % recibe agua todos los días de la semana.
La conectividad forma parte cada vez más de la vida cotidiana. El 94,8 % de los hogares dispone de alguna tecnología de información y comunicación y el teléfono celular está presente en el 94,5 %. El acceso a internet llega al 64,3 % de los hogares. En el manejo de residuos, el 73,0 % los entrega al recolector municipal, aunque en las zonas rurales la quema continúa siendo una práctica extendida, con 62,5 %.

En total, el departamento registra 367 743 viviendas, de las cuales 81,6 % están ocupadas, 11,3 % se encuentran desocupadas y 7,2 % tienen uso ocasional.
Los Censos Nacionales 2025 dejan, en suma, el retrato de un San Martín que no solo tiene más habitantes, sino que recibe nuevos pobladores, se vuelve más urbano y amplía progresivamente el acceso a servicios, educación, salud y tecnología. El desafío ahora es que ese crecimiento demográfico y migratorio no sea únicamente una cifra, sino una oportunidad para cerrar brechas y construir mejores condiciones de vida en las ciudades y comunidades rurales.

San Martín está creciendo porque más personas llegan, pero el verdadero reto será lograr que quienes llegan y quienes nacieron aquí encuentren razones para quedarse, progresar y construir su futuro en la región.


