En Chazuta, 26 semifinalistas del Cacao Circular Challenge iniciaron una nueva etapa para transformar el cacao sanmartinense y sus derivados en propuestas gastronómicas con identidad, valor agregado y posibilidades de mercado. La iniciativa refleja el empuje productivo de una región amazónica que busca convertir su riqueza agrícola en nuevas oportunidades para el turismo, la gastronomía y el desarrollo del país.
En el corazón de la Amazonía peruana, donde la agricultura forma parte de la vida cotidiana y los frutos de la tierra representan una posibilidad permanente de progreso, San Martín vuelve a mostrar su capacidad para innovar a partir de lo que produce. Esta vez, el protagonista es el cacao.
En Chazuta comenzó la segunda etapa del Cacao Circular Challenge, concurso que reúne a 26 semifinalistas decididos a convertir sus conocimientos, experiencias e ideas en nuevos productos gastronómicos elaborados con cacao y sus derivados. El reto plantea una mirada diferente sobre este cultivo: aprovechar al máximo sus posibilidades, reducir desperdicios y encontrar nuevas formas de generar valor desde la propia cadena productiva.

La jornada permitió a los participantes conocer de cerca el trabajo desarrollado por los emprendimientos Chakra Pasikiwi, Allima Cacao y Mishky Cacao, donde observaron procesos de transformación, alternativas de aprovechamiento y experiencias orientadas a dar mayor valor agregado al cacao. El recorrido fue también una oportunidad para comprender que detrás de cada producto existe el esfuerzo de productores y emprendedores que, desde la Amazonía, vienen construyendo una economía basada en el aprovechamiento responsable de sus recursos.
La imposición de mandiles a los 26 semifinalistas marcó simbólicamente el inicio de esta nueva fase. A partir de ahora, tendrán que llevar sus ideas a la práctica y desarrollar propuestas capaces de combinar creatividad, sabor, identidad y sostenibilidad. Más que un concurso gastronómico, el desafío busca generar una conexión entre quienes producen, quienes transforman y quienes tienen la capacidad de llevar estos productos hasta las mesas de los consumidores.
Ese encuentro revela también una característica que distingue a San Martín: su capacidad para convertir las riquezas de su territorio en iniciativas productivas. En una región estratégica de la Amazonía peruana, el cacao, junto con otros cultivos y productos de la agricultura regional, no solo representa sustento para las familias; también constituye una plataforma para crear emprendimientos, fortalecer el turismo y construir una gastronomía con sello propio.

La expectativa es que las propuestas desarrolladas durante el concurso puedan incorporarse progresivamente a las cartas de restaurantes de la región, diversificando la oferta y ofreciendo a los visitantes nuevas experiencias vinculadas con los sabores amazónicos. De esta manera, el cacao sanmartinense puede recorrer una nueva ruta: salir del campo, transformarse en las manos de los emprendedores y llegar al consumidor como un producto gastronómico con historia, identidad y valor agregado.
Los semifinalistas continuarán con capacitaciones especializadas para fortalecer sus capacidades de diseño, desarrollo y validación de productos. El propósito será que las ideas no se queden solamente en una experiencia de concurso, sino que puedan convertirse en alternativas con posibilidades reales de mercado y contribuir al crecimiento de la cadena del cacao y del sector gastronómico.
El proceso es articulado por la Mesa Técnica Regional de Cacao, el Comité de Gestión de Destino Tarapoto, la Cámara Regional de Turismo (CARETUR) y el Gobierno Regional de San Martín, mediante la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur), con el respaldo del Programa de Economía Circular Negocios Sostenibles, impulsado por la Unión Europea e implementado por la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ), a través del proyecto Buena Gobernanza Territorial.
El verdadero desafío, sin embargo, va más allá de ganar



