El uso indiscriminado de antibióticos y analgésicos sigue convirtiéndose en una amenaza silenciosa para la salud pública amazónica. En una región donde el acceso oportuno a los servicios médicos aún presenta importantes brechas, especialistas advierten que prevenir la automedicación es tan importante como fortalecer el primer nivel de atención y la educación sanitaria.
La ciudad de Yurimaguas fue escenario del lanzamiento de la Semana por el «Uso racional de medicamentos», una iniciativa promovida por la Dirección Ejecutiva de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIREMID) Loreto para enfrentar uno de los problemas más persistentes de la salud pública en la Amazonía: la automedicación. La jornada, realizada en la Plaza de Armas, reunió a especialistas, autoridades sanitarias y decenas de ciudadanos, quienes recibieron orientación sobre el uso responsable de medicamentos, la prevención del dengue, la importancia de la vacunación y el acceso seguro a tratamientos médicos.
El director ejecutivo de la DIREMID Loreto, Claudio Ángel Chung Rojas, advirtió que el consumo irracional de medicamentos constituye un desafío creciente, especialmente por el incremento de personas que utilizan antibióticos, antiinflamatorios y analgésicos sin evaluación médica. Explicó que esta práctica puede ocultar síntomas, retrasar diagnósticos y agravar enfermedades que requieren atención oportuna.
La campaña cobra especial relevancia en Loreto, una región que enfrenta recurrentemente brotes de dengue, malaria, infecciones respiratorias agudas y enfermedades diarreicas, mientras miles de habitantes de comunidades rurales e indígenas continúan afrontando dificultades para acceder a los establecimientos de salud.

Los especialistas recordaron que esta conducta suele intensificarse durante la temporada de lluvias, cuando aumentan las enfermedades transmitidas por mosquitos y las infecciones respiratorias. En el caso del dengue, insistieron en que medicamentos como ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno y ácido acetilsalicílico (aspirina) pueden incrementar el riesgo de hemorragias, por lo que su consumo sin diagnóstico médico representa un peligro adicional y puede retrasar el reconocimiento de los signos de alarma.
Uno de los ejes centrales de la campaña fue la lucha contra el uso indiscriminado de antibióticos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la resistencia antimicrobiana como una de las diez mayores amenazas para la salud mundial, debido a que el uso inadecuado de estos medicamentos favorece que bacterias y otros microorganismos desarrollen resistencia a los tratamientos disponibles. En el Perú, el Ministerio de Salud también viene alertando sobre el incremento de bacterias resistentes, una situación que prolonga hospitalizaciones, obliga al uso de medicamentos más costosos y aumenta el riesgo de complicaciones y fallecimientos.
Durante la actividad, profesionales del Programa de Metaxénicas y Zoonosis (PROMSA) brindaron información sobre la eliminación de criaderos del mosquito Aedes aegypti, la prevención del dengue y el reconocimiento de síntomas de alarma. Paralelamente, el área de Inmunizaciones instaló un punto de vacunación gratuita para completar el esquema regular en niños, jóvenes y adultos, mientras que especialistas entregaron medicamentos bajo supervisión profesional para promover tratamientos seguros y desalentar la compra de productos sin control sanitario.
Los especialistas coincidieron en que reducir la automedicación exige fortalecer el primer nivel de atención en la Amazonía, ampliar el acceso a servicios médicos oportunos y consolidar una cultura preventiva basada en información confiable y atención profesional. Por: Segundo Chuquipiondo



